Profesora certificada de Yoga, en el estilo de Viniyoga y Yoga Nidra / Panamá

Amante y defensora de la vida, fiel creyente del poder de la sonrisa, de los abrazos, del amor y de la compasión. Madre de tres hermosas almas: Marcello, Lorenzo y Joaquín que decidieron venir a este plano a enseñarme sobre el amor incondicional, la paciencia y que las princesas piratas pueden volar en el lomo de un dragón.

Comienza a meditar (Yo te digo cómo)

Comienza a meditar (Yo te digo cómo)

Comienza a meditar (Yo te digo cómo)

La meditación es una práctica para calmar la mente, aplacar nuestros pensamientos y lograr un estado de paz mental a través del control de las emociones.

Hay muchísimas formas de meditar, desde la observación del cuerpo físico, la contemplación de un objeto o la entonación de mantras; hasta mantener la atención en la respiración.

Existen estudios que hablan de los efectos positivos de la meditación sobre el sistema inmunológico, la presión arterial, la depresión y el mejoramiento de la concentración y la memoria; así como el tan deseado estado de relajación, cosa que hoy en día es tan necesario.

Cuando meditamos regularmente, nuestro cerebro se va modificando y vamos reprogramando nuestros pensamientos y emociones.

Cuando logramos mantener la paz mental, no sólo en la meditación, sino fuera de ella, nos hacemos más consientes de nuestra realidad, nos disponemos a vivir nuestro momento presente, a disfrutar de nuestro ahora y a tener una vida armoniosa y feliz.

Porque la mente nunca para, es como un tren que va a toda velocidad y sin frenos; nos mantiene en el pasado o nos quiere llevar al mañana, algunas veces trayendo nostalgia, tristeza, depresión o ansiedad.

Así que disfruta cada instante de tu día al máximo. Cuando comas, aleja tu celular, apaga las noticias, cierra el periódico y concéntrate en el sabor de la comida, en su textura y en el placer que da el comer; cuando te bañes, disfruta de la sensación del agua cayendo por todo tu cuerpo, la temperatura del agua y las sensaciones agradables que surgen durante el baño; cuando estés haciendo una actividad, conéctate con ella, levanta la mirada de vez en cuando y contempla la naturaleza que te rodea, observa el vuelo de las aves y su canto; presta atención a las cosas más pequeñas, las que pasan todos los días y que ignoras: ver la lluvia caer y los árboles bailando al son de la brisa.

Conecta con lo que sientes, agradece y sonríe todos los días.

Durante la meditación creamos un campo de quietud y armonía que siempre se mantiene con nosotros, lo que te permitirá impregnar cualquier lugar con tu energía, como la luz de una vela, que no sólo tiene luz para ella, sino que también se expande y llena con su luz a todo lo que la rodea.

Te invito a que si no has meditado antes, empieces ahora. Dicen que si enseñáramos a meditar a los niños desde los 8 años, acabaríamos con la violencia en una generación, y yo soy fiel creyente de eso.

No es tarde para ser dueño de tus pensamientos y emociones, para lograr reducir el estrés, para ser feliz, conectar con tu luz y dejar salir tu paz interior, tu amor y tu compasión.

Trabajemos juntos para que esa energía de paz y amor se expanda desde nuestro interior hacia el universo. Debemos cultivar la necesidad de meditar.

Te dejo una meditación corta para hacerla en la mañana o antes de dormir. Espero que la disfruten y les sea de gran ayuda.

 

Creando una tribu de mujeres amorosas, plenas, consientes, poderosas y felices.

“Tu felicidad proviene de tu paz mental, mientras más apacible está tu mente, más feliz serás”.

Guenla Dekyong, monja budista.

 

¡Deja tus comentarios! me gustaría saber cómo te fue en esta meditación, y si deseas realizar una meditación específica, haré lo posible para ayudarte.

Abrazos infinitos de luz. Namasté

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Fotos: Pixabay.

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