Directora de Comunicaciones y Marketing/Madrid

Soy una periodista venezolana viviendo en Madrid, trabajadora incansable y estudiante vitalicia, emprendedora innata, inventora profesional. Odio las injusticias, amo el café con leche y soy una mujer real que ama, siente y padece.

¡Nada justifica ser víctima de acoso sexual!

¡Nada justifica ser víctima de acoso sexual!

¡Nada justifica ser víctima de acoso sexual!

Hace un par de semanas, el diario The New York Times, publicó una serie de denuncias de actrices y asistentes que aseguraban que el ‘todopoderoso’ y famosísimo productor de cine, Harvey Weinstein era, básicamente, un depredador sexual que había abusado de todas ellas por más de 25 años.

Este artículo destapó la caja de pandora y desde entonces, nombres tan archiconocidos como Mira Sorvino, Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Lupita Nyong’o, Cara Delevigne y Rose McGowan han declarado haber sido víctimas de Weinstein; algunas de ellas, incluso, han denunciado haber sido violadas.

Aunque todavía Weinstein no ha sido procesado legalmente, las reacciones en todo el mundo no se han hecho esperar, actores, productores y hasta políticos, han condenado enfáticamente todo lo ocurrido (aunque también parece que éste, como muchos otros casos de acoso sexual, ha sido un secreto a voces en la industria).

De todas estas manifestaciones, hoy quiero resaltar la campaña #MeToo (Yo También), promovida por la reconocida actriz Alyssa Milano, quien a través de su cuenta de Twitter alentó a todas las mujeres que hayan sufrido agresiones o acoso sexual a que escribieran en su estado de Facebook ‘Yo también’, y así, darle visibilidad a esta problemática de magnitudes inimaginables.

La gente podría hacerse una idea de la magnitud del problema; la respuesta ha sido abrumadora, a 24 horas de su lanzamiento, la frase ya había sido tuiteada más de 500.000 veces y contaba con más de ocho millones de menciones en Facebook.

Toda esta historia me hico recordar el caso de una niña de 13 años, víctima de acoso sexual en un avión. Para hacer la historia breve, la chica, que estaba bajo el cuidado de la aerolínea por viajar sin adultos, estaba sentada junto a un joven de 26 años, quien no sólo la intimidó verbalmente, sino que empezó a tocarla, hasta que una azafata se dio cuenta. Ahora mismo el abusador está preso.

Esta historia me pareció tan horrible que se la conté a algunos amigos, y la primera pregunta de muchos de ellos fue: ¿Por qué la niña no dijo nada en el momento? Ahí confirmé que el mundo está peor de lo que pensaba…

No dejes de leer: Mujeres, Ser agredidas, abusadas y acosadas ¡no es normal!

¿De verdad somos capaces de culpar a una niña de 13 años por no reaccionar? ¡Esa niña estaba paralizada, en estado de shock!, probablemente ni siquiera sabía cómo actuar o temía que la culparan, porque, sí, muchas veces, de las gente que menos te esperas, puedes escuchar cosas como “Llevaba la falda muy corta” o “se había emborrachado” y, señoras y señores, NADA justifica el acoso sexual. Echarle la culpa a la víctima es parte de la llamada “Cultura de violación”, pero eso da para un post completo.

Diferentes caras del acoso sexual

Debemos tener muy claro que el acoso sexual se maneja dentro de un amplio espectro, uno de los extremos es acoso verbal, y el otro, el más grave, es el asalto sexual o violación. Sin embargo, ser víctima de acoso en cualquiera de sus variantes, puede causar daño mental y emocional considerable. Los actos que no dejan cicatrices físicas, pueden dejar marcas emocionales para siempre.

Hoy quisiera desmitificar algunas cosas relacionadas con el acoso sexual con ayuda de iHollaback (ihollaback.org), organización americana que lucha contra el acoso sexual en la calle.

Empezamos

 

  • El acoso NO tiene nada que ver con la forma en que vestimos y no sólo le pasa a las mujeres jóvenes: Nada justifica el acoso sexual, ni siquiera si un día decidimos salir de casa en ropa interior. Te aseguro que, si te tapas de pies a cabeza, la situación no cambiará.
  • El acoso en la calle NO es algo cultural: El acoso sucede en TODOS los países del mundo, saca de tu cabeza que según el lugar donde se haya nacido, hay más propensión a sufrir acoso.
  • El acoso NO es un simple cumplido: Vamos a ver, si es un cumplido, no es acoso; si lo disfrutamos, no es acoso; si un hombre se acerca a una mujer en público con cortesía, entabla una conversación con ella, recibe un rechazo claro y respeta sus deseos, eso no es acoso. El acoso sucede cuando las palabras y acciones son, evidentemente no deseadas, la situación no es consensual y representa una profunda falta de respeto. Nadie disfruta secretamente de un acoso… ¡jamás!
  • “Así son los hombres”: ¡NO! Fíjate bien lo que sucede a tu alrededor, la mayoría de los hombres NO comete acoso en la calle. El respeto no tiene nada que ver con ser hombre o mujer, es un concepto humano.

 Recuerda, tú no provocas ser acosada sexualmente, el único culpable es el victimario.

Si has sido o eres víctima de acoso y quieres contarnos tu historia, escríbenos a: [email protected]

FOTO: Mihai Surdu en Unsplash

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