Bloguero, emprendedor y aprendiz / España

Aprender de tus errores mola, aprender de los míos mola mucho más. ¿Qué he aprendido hoy? Un minuto (en video) para contarte algo que puedas usar en tu vida. ¿Se te hace corto un minuto? Visita mi blog para más vídeos y posts. Puedes leerme en www.ventureros.com

¿Es tan malo ser egoísta?

¿Es tan malo ser egoísta?

¿Es tan malo ser egoísta?

La palabra es fea, hay que decirlo; pero encuentro que es necesaria si quieres hacer algo interesante con tu vida. Yo nunca me he considerado una persona egoísta, el tema es que los demás sí que me lo han dicho. ¿Es malo esto?

Más que malo es incómodo. A nadie le gusta ir por la vida sabiendo que la gente te considera un egoísta.

El egoísmo es abiertamente negativo y se aplica a tantos ámbitos de la vida que siendo los humanos como somos, enseguida asumimos que la persona etiquetada como egoísta es la típica que no suelta un euro (dólar, peso, bolívar) ni aunque le maten, que sólo mira por sus intereses y que jamás haría nada que no redundara en su beneficio.

Aquí los humanos y yo disentimos, yo creo que hay grados.

 

Egoísmo necesario

¿Te has fijado alguna vez en que la gente que no tiene nada que hacer quiere hacerlo contigo? No puede uno aspirar a sentirse bien si se pasa el día atendiendo a los demás.

Tenemos que decir más “No”

Esto cobra importancia partiendo de la base de que la nutrición, el ejercicio y el sueño son los pilares básicos sobre los que se asienta el bienestar. ¿Qué tienen los tres en común? Son actividades que puedes hacer tú solito siempre que no dejes que un tercero se meta en el medio.

Sales tarde del trabajo y estás cogiendo la chaqueta con una sola idea en la mente: la cena. Ya sabes adónde vas a parar para comprar esos filetes tan tiernos que ahora van a entrar como si fueran manjar de dioses. ¡Uf! Y un vinito no estaría nada mal para acompañar, quizá un… Suena tu teléfono. Es Jaime, que si vas a tomar algo. No te apetece nada, te apetece llegar a casa y cenar tan ricamente pero, acabas saliendo a tomar algo (tres cervezas más picoteo variado). Yo soy el primero que se lía (estoy escribiendo esto de madrugada por haber ido a “tomar algo”).

¡Tenemos que aprender a controlar esto!

Piensas estrenar tus zapatillas de correr este fin de semana pero te apuntas a un plan de última hora, te quedas viendo una película malísima por pereza de moverte del sofá, etc. Cada vez que te prestas a alguna actividad de éstas, te alejas de atender a tres simples temas: nutrición, ejercicio y descanso.

Al principio me inventaba alguna excusa hasta que descubrí que sólo hace falta decir una vez: “no, me apetece más cenar en casa/ir a correr/dormir” para que dejen de preguntarte por qué no vas.

Importante: Me siguen invitando a salir. Sorprendentemente, una cosa no quita la otra.

Egoísmo inteligente

Esto que viene a continuación tiene malísima acogida: La Madre Teresa de Calcuta seguro que hizo un gran trabajo, pero Bill Gates ha ayudado mucho más que ella.

Scott Adams hace una observación en cuanto al tema de ayudar que me parece que tiene todo el sentido del mundo. Él sostiene que velar por tus intereses en el corto plazo puede parecer egoísta, pero te ayuda mucho en tu carrera profesional. Aclara que se puede ser egoísta sin pisotear al resto y viceversa.

Darlo todo por los demás puede ser muy noble, siempre que no se caiga en la estupidez. Yo podría dedicarme ahora a ayudar con todo lo que tengo (brazos, piernas y algo ahorrado) a quien lo necesite y supongo que no estaría mal visto, pese a que fuera poco inteligente.

Scott lo ve así: si eres egoísta con tu tiempo, con dónde lo gastas, si inviertes en ti en lugar de en echar el rato, es más probable que llegues a generar más dinero del que puedas disfrutar. Llegados a este punto (que es mucho antes de millonario), mediante inversiones y donaciones puedes multiplicar tu capacidad de ayudar a la sociedad en su conjunto.

Esto es, la primera opción, la de ayudar con lo poco que puedes; es feliz y útil. Te hace feliz ayudar a los demás (esto es así) y útil en su medida. La segunda es feliz (misma razón), útil en mayor medida y, por esto, es también inteligente. Si te dedicas a algo que es feliz, útil e inteligente, tienes el combo ganador.

Egoísmo estúpido

Yo también querría hacer una observación: Al menos en un ámbito soy estúpidamente egoísta.

Resulta que andaba yo tan de acuerdo con mi forma de ser un tanto egoísta pero inteligente cuando, he caído en cuenta de que es fácil cruzar la línea y hacerte estúpido (lo se, también fue un trauma para mí).

Me he visto del otro lado (del malo) y si bien no me hizo gracia, estoy contento de haberme dado cuenta.

Como digo, el egoísmo no tiene por qué ser malo siempre que esté dirigido a permitirte tiempo para hacer lo que quieres hacer. Si yo he decidido hacer ejercicio cada día, hacer un vídeo cada día, comer y dormir cada día, pues hay cosas a las que tengo que decir que no. No hay tiempo para todo.

Tengo un canal en Youtube, es mío. Como tal, puedo hacer lo que quiera con él y he decidido dedicarlo a enseñar sobre temas variados: montar negocios, vivir mejor, ser más productivo, pensar bien… Un poco lo que toco aquí pero cada día.

He invitado a gente a participar para que compartan sus opiniones y trucos para enriquecer el contenido y en lugar de ceder el protagonismo, en ocasiones noto que he intentado quedar bien, sacrificando así el objetivo mismo de enseñar.

Esto es estúpido y egoísta.

Al terminar el rediseño de mi blog le pedí a Bosco Soler, el que lo ha materializado, que comentase sus impresiones sobre cómo tiene que ser un blog. Y esta vez me quedé calladito. Él pudo explicar varios temas interesantes, útiles y que podrían ayudar a cualquiera que quiera crear algo en internet. Me sentí genial con el resultado.

Dejando que otra persona aportase en mi canal, saliendo de la ecuación, no siendo egoísta en cuanto al protagonismo, conseguí justo lo que quiero para el canal: enseñar cosas útiles. Que no sea yo el que lo haga no importa, siempre que ayude a alcanzar el fin.

Soy inteligentemente egoísta cuando digo que no a todo lo que me impida grabar mi vídeo y estúpidamente egoísta cuando perjudico el resultado del vídeo acaparando protagonismo.

Con algo de suerte y un poco de pensar, verás la forma de marcar la línea también en tu vida.

Este post fue tomado del blog “Ventureros”, del español Alberto Mera ¡Estamos felices de tenerlo en Asuntos de Mujeres! Tiene un montón de consejos útiles sobre emprendimiento, productividad y calidad de vida ¡Gracias Alberto!

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Fotos: Pixabay.

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