Periodista / Venezuela

Soy periodista, locutora, blogger y emprendedora digital. Me gusta ver la vida con un toque de humor negro y reírme de ella. Estoy aprendiendo a ser un poco más pragmática y a traducir las redes sociales. Creadora de www.lataparadigital.com y amante de Instagram.

Guía práctica para abandonar “el nido” libre de dramas y culpas

Guía práctica para abandonar “el nido” libre de dramas y culpas

Guía práctica para abandonar  “el nido” libre de dramas y culpas

Siempre que tengo oportunidad de sugerirle a una amiga -no me gusta dar consejos- que viva la maravillosa experiencia de dejar la casa de sus padres para vivir sola, de forma independiente, lo hago.

Quizás esto es algo que no suele verse muy a menudo en sociedades latinas, toda vez que acostumbramos a vivir con nuestros padres pasados los 30 años o a salir del hogar -en el caso de la mujer- de “velo y corona”; es decir, abandonamos una casa para entrar en otra.

En mi caso, dejé eso que llaman “el nido” a los 23 años -léase hace 14 años- y les puedo decir que fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.

No fue ni por convivencias tóxicas ni por dramas con mis padres, para nada. Simplemente sentía que me costaba muchísimo llevar la dinámica de ese momento -estudiaba comunicación social y comenzaba un programa de radio en simultáneo- desde la única casa que había visto mis ojos.

Así que un día abrí el periódico y BOOM conseguí el pequeño lugar que mi bolsillo como universitaria podía pagar.

¿Da miedo? sí, para qué negarlo, sobre todo cuando te das cuenta de que todo dependerá de ti: pagar las deudas, hacer la comida y auto curarte cuando estés enferma.

Sin embargo, una vez adoptada la nueva dinámica, todo fluye. El tener el control de tu vida, el saber que todo dependerá de ti y el ver hasta dónde eres capaz de llegar es extremadamente gratificante.

Por estos días conversaba con una querida amiga, que tiene la maravillosa oportunidad de mudarse de casa de sus padres a un apartamento sola (o de soltera como suele decirse en el caso de los hombres) y está aterrada.

El miedo y las culpas no la dejan dar ese paso, por lo que se me ocurrió hacer una “Guía práctica de cómo abandonar el nido libre de dramas” para ella y para todas las que puedan estar pasando por algo similar.

1- Solo importas tú: sí, quizás suene como la frase más egoísta del planeta tierra, pero es la verdad. ¿Por qué aparece la culpa al intentar dar el paso de vivir sola y no cuando salimos de casa de velo y corona? Para reflexionar ¿cierto?

2- Soltar para avanzar: para llegar al mundo de la independencia debes soltar muchas cosas, pero la primera de ella es, sin duda alguna, dejar atrás tu zona de confort. Pueda que tu nueva dinámica no sea tan “cómoda” como la que solías llevar, pero será extraordinariamente divertida porque será solamente tuya.

3Identificar la ficción de la realidad: ante un cambio de dirección tan radical como lo es vivir sola, es normal que aparezcan pensamientos que tiendan a confundirte o sabotear tu decisión. Quizás pasen por tu cabeza cosas como: ¿Y si no puedo estar sola? ¿Será que el dinero me alcanzará para cubrir todos mis gastos? ¡Qué malvada soy! Estoy dejando solos a ¡mis padres! Todo esto son simplemente excusas por miedo al cambio. Identifícalas, trabaja en ellas y continúa con tu propósito.

4- Aprender a ahorrar y gastar en su justa medida: como ahora todo dependerá de ti, es necesario que sepas administrar muy bien tus finanzas. La clave para ser una mujer independiente y poder cubrir todos los gastos y gustos sin ayuda de los padres -esto quizás sea uno de los principales temores- es pensar muy bien en qué destinarás cada centavo que ganas. Si tienes ahorros o comienzas a hacerlos te estarás garantizando una tranquilidad a futuro, porque podrás cubrir cualquier gasto imprevisto que siempre tiende a aparecer.

 

5- Celebra tu nueva vida: es un nuevo camino, una nueva etapa que inicias; así que atreve a celebrarlo. Si bien es cierto que el ahorro es la clave de toda independencia, también es necesario construir tu propio espacio a tu gusto, poco a poco, y brindándote ciertos gustos que te mereces por lo bien que lo haces, libre de culpa y de remordimientos.

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Betty Hernández tiene un blog maravilloso. Lee más de sus artículos en La Tapara Digital

Foto por: Nick Turner en Unsplash

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