Daniela Truzman / Periodista / Panamá

Periodista de oficio, escritora de vocación. Millennial y fanática de la cultura pop.

La decisión de ser mamá… Sin pareja

La decisión de ser mamá… Sin pareja

La decisión de ser mamá… Sin pareja

La última vez que fui al ginecólogo salí del consultorio con dos ideas claras: que los óvulos envejecen y que después de los 35 años, embarazarse puede ser más difícil -pero no imposible-.

No es que quiera ser madre ya, pero teniendo ovarios poliquísticos y a punto de cumplir 30 años, me gusta tener mis opciones claras.

Y resulta que no soy la única. Hace unas semanas, cenando con unas amigas les pregunté si sabían que mientras los hombres pueden ser fértiles prácticamente hasta después de los 70 años, a las mujeres que queremos ser madres, nos toca jugar con astucia para ganarle la carrera al tiempo, ¡porque para los óvulos no hay botox!

Todas tenían ideas, aunque a una le interesaba poco (no quiere tener hijos); a otra, como ya está casada y tiene un bebé precioso, el tema le daba igual, y finalmente, la última asintió con la cabeza y tomó un trago de sangría lo suficientemente grande como para que nos diéramos cuenta de que le hacía falta cierto impulso etílico para poder decir algo importante:

-Si me preguntabas hace siete años cómo sería mi vida a los 37 –dijo- te habría dicho que tendría terminada la maestría, estaría casada, con un niño y buscándole el hermanito. Siempre he querido ser madre. Pero mira, no hay niños, ni esposo. No tengo ni novio. Eso sí, la maestría está lista.

-Bueno, pero tranquila, ya llegará el indicado -dije, tratando de levantarle el ánimo.

-Daniela -me dijo con seriedad- Ya yo saqué mi cuenta. Imagínate que mañana conozco al fulano “príncipe azul” y nos enamoramos. Me gustaría disfrutar del noviazgo antes de comprometernos, porque eso de casarse ahí mismo no va mucho conmigo; así que súmale, digamos un año, y planificar una boda me llevaría al menos otro año más, van dos. Después de casados, sería rico disfrutar de esa etapa de luna de miel antes de encargar al bebé, porque todo el mundo dice que un hijo te cambia la vida. Para ese entonces ya tendría 39 años.

-No te preocupes, amiga, estoy segura de que vas a conocer al amor de tu vida y más temprano que tarde, tendrás un bebé en brazos –le dijo la que ya es mamá desde los 31.

-Nada que hacer. Las cuentas no me dan, así que decidí que voy a ser madre soltera. Cuando el príncipe azul llegue, si es que llega, va a tener que querernos a los dos- afirmó convencida.

Me quedé pensando en esto y me puse a investigar más sobre el tema. Hay muchas cosas que debo decirte en este post, y si te has planteado ser madre soltera como mi amiga, esto te podría interesar:

¿Qué opciones tienes?

Cada vez son más las mujeres sin pareja que deciden ser madres, de hecho, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), en España unas 1500 mujeres solteras se someten anualmente a tratamientos de fertilidad, así que es más común de lo que creemos.

Básicamente, hay tres opciones: La inseminación artificial, la fecundación in vitro y la adopción (que puede ser viable para mujeres solteras dependiendo de la legislación de cada país).

En los primeros dos casos, se utiliza la esperma de un donante. La inseminación es un procedimiento sencillo y suele practicársele a mujeres que no tienen problemas de fertilidad; mientras que para la fecundación in vitro es necesario obtener embriones ya fecundados y transferirlos al útero, por lo que suele ser más complicado y costoso.

Bueno, hay una cuarta “opción”, -no muy recomendada- que es hablar con algún amigo y pedirle que sea tu donante (ya sea por procedimientos médicos o uno un poco más carnal).

El problema con eso, además de que pareciera una idea sacada de una comedia romántica hollywoodense y de la gran posibilidad de arruinar la relación de amistad, es que según las leyes de algunos países, el derecho a la paternidad es irrenunciable, así que no importa que pacten que tú te harás cargo de tu hijo para siempre, sé consciente de que lo estarías vinculando de por vida contigo y con el bebé ¿Te apuntarías a esto?

En cuanto a adoptar, la decisión es muy personal y obedecerá a múltiples factores, como por ejemplo, si en el país que vives permiten la adopción monoparental (con un solo papá o una sola mamá), tus condiciones socioeconómicas para mantenerlo, el tiempo de espera, la creencia de muchos de que desde la barriga se generan una serie de condiciones emocionales que marcarán para siempre la vida de ese ser que va a nacer, el apoyo de tu familia y tu propio criterio a la hora de decidir este camino. En fin, obedece a análisis más profundos y también necesarios para considerarlo como una opción más.

Para tomar en cuenta

Volviendo al tema de los tratamientos, en su página Consulta tu ginecólogo, el doctor Francisco Zorrilla aclara que la tasa de éxito de la inseminación es de 15% por cada mes e intento de inseminación; mientras que con la fecundación in vitro, la tasa de éxito es superior al 35-40% de los intentos.

Mi amiga, que está más que decidida a ser madre, me explicó que la inseminación artificial con donante suele ser más costosa que la que se practican las parejas, y el precio puede comenzar en 1700 dólares, mientras que el valor de una fertilización in vitro comienza en 2700 dólares.

En el caso de la inseminación, existen dos formas de donación: anónima o conocida. En la primera no se puede conocer a la persona de la cual se reciben los gametos (óvulos o esperma). En el otro caso, es posible elegir al donante. Cuando la donación es conocida, los hijos producto de esta, podrán tener acceso a los datos del donante (y contactarlo) al cumplir 18 años de edad.

La legislación sobre este tema varía en cada país. España, por ejemplo, es pionero en materia de reproducción asistida, por lo que es uno de los principales destinos de turismo reproductivo (así se le llama a viajar a otro país para embarazarse a través de un tratamiento de fertilidad). Allí no importa tu estado civil u orientación sexual. Eso sí, si estás casada necesitas también la autorización de tu pareja.

También puedes investigar al donante

No nos engañemos, estamos en plena era de la información y si antes de salir con un chico le revisamos hasta la última foto en las redes sociales, es normal querer tener información de la persona que pondrá la mitad del componente genético de nuestro futuro hijo. En muchos bancos de esperma ofrecen información básica sobre los donantes, pero (dependiendo del país) esto puede no ser tan sencillo. Por eso se han creado comunidades digitales como www.knowndonorregistry.com donde se pueden encontrar donantes de esperma y óvulos, conocer sobre enfermedades de sus familiares, cómo lucen, si practican algún deporte, etc.

¿Qué pasa en otros países al respecto?

  • Alemania tiene prohibida la donación de gametos.
  • Inglaterra permite la donación conocida.
  • Dinamarca y Estados Unidos contemplan la donación anónima y conocida.
  • Colombia detuvo el año pasado un anteproyecto de ley que, entre otras cosas, evitaba que los donantes anónimos tuvieran acceso a los datos de los hijos producto de la inseminación artificial.

Consejos para una madre soltera

  • Antes de tomar la decisión de convertirte en mamá pregúntate cuáles son tus razones para tener un hijo.
  • Asegúrate de tener la estabilidad económica suficiente para criar un hijo.
  • Aunque no tengas pareja, necesitarás una red de apoyo para ti y el bebé. Busca personas de confianza que puedan acompañarte durante el parto o que puedan cuidar a tu hijo un par de horas cuando necesites un respiro.
  • La maternidad cambiará tu vida, debes mentalizarte para vivir esos cambios, más cuando se trata de ser una madre soltera, pues la responsabilidad de tu pequeño recaerá únicamente en ti.
  • Prepárate para algún día explicarle con simpleza a tu hijo la historia de su familia. No inventes un padre fallecido o que desapareció. Explícale que se trata de una mujer que deseaba con toda su alma convertirse en madre.

Sigue a Dani Truzman en su Instagram: @DaniTruzman

Foto: Unsplash

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