Milka Jourdan / Profesora certificada de Yoga, en el estilo de Viniyoga y Yoga Nidra / Panamá

Amante y defensora de la vida, fiel creyente del poder de la sonrisa, de los abrazos, del amor y de la compasión. Madre de tres hermosas almas: Marcello, Lorenzo y Joaquín que decidieron venir a este plano a enseñarme sobre el amor incondicional, la paciencia y que las princesas piratas pueden volar en el lomo de un dragón.

Lo tengo todo, pero no soy feliz

Lo tengo todo, pero no soy feliz

Lo tengo todo, pero no soy feliz

Desde pequeños nos enseñan que el éxito de la vida se mide en logros externos, graduaciones, casa, empleo, familia, etc.

Casi siempre nos enfocamos en cosas materiales, crecemos en una sociedad con hambre de consumismo, y durante nuestros crecimiento, poco a poco nos vamos adentrando en una vida fría y externa, basados en una “felicidad” falsa, poco duradera e ilusoria.

Cada día son más las personas que a pesar de su “éxito” en diferentes ámbitos, y en el que al parecer tienen lo que muchos desearían tener, no son felices; padecen de ansiedad y depresión, viven tristes y con una sensación de vacío interno. Lo que no nos enseñan de pequeños es a reconocer el poder que existe internamente y que la felicidad es algo que llevamos dentro.

El ego, la avaricia y las ganas de poder, nos llevan a experimentar una vida falsa, desconectados de nuestro propósito de vida.

Poco a poco debemos aprender a conectar con nuestros sentimientos, buscar el balance y la armonía en nuestro interior. Debemos empezar a olvidar todo lo que hemos aprendido de los demás y de lo que nos inculcaron de pequeños respecto a un punto de vista.  Debemos empezar a aprender desde nuestros ojos, desde nuestras experiencias de vida conectando con nuestro sentir, haciéndole un poco más de caso a la intuición.

Si algo no te convence, lee, cuestiona e investiga, hasta llegar a sacar tus propias conclusiones.

 La importancia de la palabra y los pensamientos

Partiendo desde la base de que somos energía y por ende emitimos frecuencias altas o bajas, nuestros pensamientos y palabras son vibraciones que emitimos. Si vibramos desde la queja, el juicio, el rencor, el odio y la crítica, nos quedaremos vibrando bajo; si vibramos desde el agradecimiento, el amor, la unión o la compasión, vibraremos alto. Y sea como sean tus pensamientos, así mismo será la frecuencia que retornará a ti.

Entonces, haz una pausa en la lectura, cierra tus ojos, inhala y exhala profundo y observa tus pensamientos…. No te juzgues, simplemente observa:

¿Son pensamientos positivos?

¿De inconformidad?

¿De reproche, de queja, de juicios o de necesidad?

¿Cuántas veces has pensado: Necesito un mejor auto o necesito a un hombre que me complemente para ser feliz, cuando mis hijos se gradúen seré realmente feliz?

Yo creo que todos alguna vez hemos escuchado a alguien decir la palabra NECESITO, y no está mal tener aspiraciones, deseos y sueños. El detalle está en cómo estamos emitiendo ese deseo, que cuando te conectas con la palabra Necesito, si no se trata de una necesidad para tu sobrevivencia, como lo es la comida o el descanso, lo haces desde la escasez y el vacío; esto genera una emoción negativa y es ese sentimiento negativo el que estás proyectando, te sientes desdichado e infeliz porque no tienes lo que “necesitas” para ser feliz.

Presta atención a tus pensamientos y cómo estas generando tus deseos, enfócate siempre en lo que deseas lograr, no en lo que no crees que vas a lograr.

Por ejemplo: no puedo irme de viaje porque no tengo dinero. Aquí te estás conectando con el sentimiento de escasez, de no tener dinero, y en consecuencia, es lo que estás creando. Nuestros pensamientos crean nuestra realidad, según Louise Hay, mujer importante dentro del movimiento del nuevo pensamiento y escritora de varios libros y técnicas de autosanación, a partir de afirmaciones, nos habla sobre cómo los pensamientos y las palabras son las creadoras de nuestra vida y que cada uno de nosotros es responsable de nuestras propias experiencias.

Te invito a que cuestiones lo que estás leyendo, haz la prueba, recuerda un momento en donde alguien se acercó a ti y empezó a quejarse de alguien y se quedó horas criticando, juzgando y por alguna razón, te dejaste llevar por esas quejas, críticas, juicios y reproches, ¿Has notado cómo te sientes después?

Fíjate en una persona que pasa el día insatisfecha por todo, critica hasta el vaso de agua que tiene en la mano, vive quejándose de cualquier cosa…

¿Has notado que a ese tipo de personas siempre les duele algo?

¿Andan con dolor de espalda, estomago o cabeza?

¿Que cuando ordenan en un restaurante siempre le traen mal el pedido?

¿Por qué crees tu que sucede esto? Lo que emites es lo que atraes.

Entonces, cuando generes un deseo o algo que quieras alcanzar, hazlo siempre en positivo, dalo siempre por realizado o logrado, así podrás sentirte en plenitud, conectando siempre con la emoción o sentimiento que deseas obtener, si lo piensas, lo sientes, si lo sientes lo crees y si lo crees lo creas.

Aparta de ti la sensación de necesidad, de no tener, de falta de, agrega el “tengo”, “voy”; pon toda tu intención y atención en lo que SÍ deseas, eso le dará fuerza a tus vibraciones, siéntelo, visualízate realizando tu deseo, y este deseo solo debe depender de ti; porque si tu deseo depende de alguien más, está destinado a la ruina, así que no coloques tus deseos en las acciones de alguien más.

Todo lo que estás viviendo hoy es resultado de lo que pensaste ayer, entonces si quieres hacer un cambio positivo en tu vida, te invito a que empieces a modificar tus pensamientos y la manera de generar tus deseos. Siéntelo, vívelo y entrégate; somos creadores de nuestra existencia, deja que la energía creadora que forma parte de ti le dé forma a tu realidad.

Deseo que tengas una hermosa vida llena de felicidad absoluta, con logros cumplidos, con experiencias enriquecedoras que te ayuden a crecer y evolucionar.

Gracias infinitas por leerme, recibe un abrazo de luz.

Namasté.

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