Zoramar C. Oviedo Gallo / Psicóloga, especialista en Mindfulness

Psicóloga. Consultora y promotora de programas de Mindfulness, presenciales y online, para promover la salud, el bienestar y la paz. Instructora esta práctica en corporaciones trasnacionales de servicios y productos de consumo masivo en Colombia y Venezuela, así como en Instituciones Académicas Latinoamericanas, y facilitadora a nivel grupal y personal.

Mamá feliz, bebé feliz

Mamá feliz, bebé feliz

Mamá feliz, bebé feliz

Muchas de nosotras hemos vivido, escuchado o leído, lo que significa el proceso del embarazo, ese bello y complejo periodo de vida en el que nuestro organismo comienza a experimentar importantes cambios para la formación de un nuevo ser, ese momento en el que nuestras necesidades alimenticias empiezan a aumentar, nuestro cuerpo a crecer y nuestros estados de ánimos fluctúan de una manera interesante.

Cada día existe un mayor nivel de cosnciencia acerca de cuán significativo es todo este proceso, en el cual se inicia la vinculación materno filial y se producen cambios psicofísicos y emocionales, antes, durante y después del parto.

Como nos dice Elizabeth Stone, una admirable nadadora paralímpica estadounidense: “Tomar la decisión de tener un bebé es trascendental: significa decidir que desde ese momento, tu corazón empezará también a caminar fuera de tu cuerpo”.

Según algunos investigadores, “la etapa posnatal está llena de momentos vulnerables para las mujeres, ya que se considera una etapa de grandes cambios a nivel hormonal, físico, social y psicológico” (Barrett et al., 2010).

Ser madre es para muchas mujeres, una de las etapas más felices de su vida, pero para otras, es un momento crucial en su salud mental que puede convertirse en un problema conocido como depresión posparto.

Mientras les escribo, siento la inmensa necesidad de preguntarles si alguna de ustedes ha leído, oído o quizás experimentado “depresión postparto”. Ese estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza y ansiedad, así como el cansancio son tan agudos y rápidos, que comienzan a afectar nuestra capacidad de cuidarnos a nosotras mismas y a nuestros seres queridos. Quizás alguna de las que me están leyendo, ha comenzado a responder afirmativamente este enigma. Y tal vez, en alguna de nuestras poderosas mentes, sin percatarnos, hemos comenzado a juzgarnos por haber conocido esta “enfermedad”, la cual es más usual de lo que imaginamos.

Erica Medina Serdán, Psicóloga y Terapeuta en ansiedad y depresión posparto, señala que “…esta es una enfermedad que, aunque es muy común, resulta difícil de detectar”, y “… no se deben confundir los síntomas de la depresión posparto con la tristeza, también conocida como “baby blues”. Estos últimos, “…se deben en gran medida al cambio hormonal y duran unas dos o tres semanas después del parto. Generalmente, tras ese periodo, la mujer vuelve a regularse y no necesita atención médica”.

Y antes de continuar con el artículo, hagamos un break por un instante, prestemos atención a 3 respiraciones y recordemos una frase que me encanta de Gabriela Mistral, ¿Se acuerdan de ella? Una poetisa, diplomática y pedagoga chilena. Una de las principales figuras de la poesía y literatura chilena y latinoamericana, fue la primera iberoamericana premiada con el Nobel. Ella decía: “Dame Señor, la perseverancia de las olas del mar, que hacen de cada retroceso, un punto de partida para un nuevo avance”.

Seguramente algunas están preguntándose en este momento, ¿Cómo sé si tengo baby blues?¿Qué hago? Aquí van algunos consejos y técnicas para superar el “baby blues” y levantar los ánimos:

1.- Si los primeros días después de dar a luz o tener cesárea, sientes una tristeza inexplicable o te sientes desanimada, melancólica, asustada, irritada, nerviosa, angustiada e insegura, es muy probable que tengas baby blues. Recuerda que aunque es un sentimiento de depresión, es muy distinto a tener depresión postparto y dura aproximadamente entre 2 y 3 semanas.

2.- Lleva un diario donde cada noche (durante mínimo 2 semanas), escribas al menos “3 EXPERIENCIAS AGRADABLES” que viviste durante el día, como madre y/o como persona. Escribe qué emociones y sentimientos sentiste.

Por ejemplo: “Presté atención a cómo se expandía y contraía la barriga de mi bebé mientras respiraba y sentí alegría y tranquilidad”.

3.- Lee el diario al final de cada semana y escribe ¿qué sientes mientras estás leyendo la experiencia?

4.- Cuando pasen 2 o 3 semanas, escribe y respóndete las siguientes preguntas: ¿Cómo te sientes?, ¿Has sentido cambios desde tu primer apunte hasta el último?, ¿Te gustan los cambios?

Si observas que sigues sintiéndote deprimida, es muy probable que estés viviendo la depresión posparto. La cual según la Psicóloga Medina, “…puede identificarse por la intensidad de sus síntomas, además del tiempo que dura la tristeza en la mujer. Si ésta dura meses o hasta un año, es importante el tratamiento”

Y ante la pregunta, ¿Qué causa la depresión posparto? la cual seguramente está “rumiando” en nuestras cabezas, como decimos los psicólogos, los expertos en el tema responden: ”La depresión posparto no tiene una sola causa, sino que es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales”.

En la actualidad, existen diversos recursos científicos para abordar y sanar la depresión posparto. Investigadores en el tema salud, consideran que para tratar esta enfermedad en lugar de antidepresivos hay otra opción: “Mindfulness o Conciencia Plena”. Algunos expertos afirman que “La práctica de mindfulness es una forma de meditación que puede mejorar los síntomas psicológicos de ansiedad y depresión así como aquellos relacionados con la calidad de vida” (Moss et. al., 2014).

Te invito a que si sientes que estás viviendo una depresión posparto y necesitas algo complementario a lo que te sugiera el doctor, te tomes unos breves minutos, cada vez que tú quieras hacerlo, para practicar un sencillo ejercicio de Mindfulness, que se llama la “Meditación del Guijarro” el cual te ayudará a quererte más y a sentir más amor y paz.

Ahhh, y por favor continúa practicando el ejercicio de prestar atención a “3 EXPERIENCIAS AGRADABLES”, cada vez que quieras.

Para finalizar nuestra reflexiva lectura de hoy recordemos una célebre frase de Marie Curie: “Nada en la vida debe ser temido, solamente comprendido. Ahora es hora de comprender más, para temer menos”.

¡MAMÁ FELIZ! ¡BEBÉ FELIZ!

 

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