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Wendy Cirkovic / Especialista en Marketing Digital

Marketing digital y Comunicaciones publicitarias. Escritora de #NocheDeCuentos. Su blog es: wencirkovic.wordpress.com

#NochesDeCuentos: La historia del profesor

#NochesDeCuentos: La historia del profesor

#NochesDeCuentos: La historia del profesor

Después de haber conocido a 2 personas geniales pensé: bueno, quizá Tinder mejoró sus filtros, los planetas están alineados o por fin llegó mi momento en la pista de baile…Pero no.

Yo estaba equivocada en la vida. Esos que dicen que no hay mal tercero, no conocieron a #ElProfesor.

 

Esta vez estaba aventurada a conocer la experiencia de otra persona utilizando la app, su historia, cómo llegó hasta ahí y qué había conseguido.

Como todos los demás, el prospecto en cuestión me pidió mi número y hablamos por Whatsapp. Lo primero que me dijo fue que le llamó la atención que no le preguntara de dónde era (esto lo decía porque sus fotos de Tinder eran de ciudades europeas). Cuando me lo comentó me pareció extraña su apreciación y pensé: ¿qué tenía de importante de dónde era o dónde estaba si solamente nos habíamos saludado? -al menos por los momentos-.

Entonces me contó:

“Yo estoy viviendo fuera del país porque estoy estudiando y trabajando, vine de vacaciones, pero no me gusta abrir Tinder en Venezuela. Aquí las mujeres son muy interesadas”. Se imaginarán mi reacción llena de ofensa –drama ante todo-.

Y él prosiguió: “Cuando uso Tinder en Venezuela y ven mis fotos de Europa, siempre les interesa dónde estoy viviendo, si tengo casa, si tengo nacionalidad, que cuándo las llevo, las busco. Sin duda su interés aumenta considerablemente cuando digo que solo vine de vacaciones”.

En ese momento yo pensaba: me parece demasiado drama, él está paranoico o ha visto muchas películas, porque lo que me comentaba no me parecía algo grave, quizá solo curiosidad genuina.  Igual seguí preguntando para entender de dónde él sacaba esas conclusiones.

En paralelo, no dejó de hacerme ruido lo que él me había dicho sobre las mujeres venezolanas en Tinder y lo conversé con varias amigas. Para mi sorpresa, todas tenían historias de conocidas o amigas de amigas que habían conocido a alguien en la aplicación que vivía fuera del país, y las mantenía.

Al parecer el modus operandi funciona así:

Al parecer, algunas mujeres desde Venezuela, entablan una relación a distancia con su “match” de Tinder en el exterior, y le hacen creer que gracias a la situación de su país, ellas están pasando mucha necesidad. Por eso, les piden a sus parejas que les envíen dinero para “sobrevivir”, logrando así que éstos las mantengan.

Nadie pudo asegurarme qué daban estas niñas a cambio de ese dinero, pero creo que todos podemos imaginarlo.

Una vez que tuve esta información en mis manos, comencé a pensar que #ElProfesor tenía razón y, quizá, sí muchas de las chicas que le aparecían en Tinder tenían intereses especiales. Wendy, ¿por qué tenías que juzgar tan rápido a las personas? Bueno, dicen que algunas veces ocurre por intuición -¿han escuchado sobre la inteligencia intuitiva? Lean sobre esto, es brutal-, y cuánta razón iba a tener.

Puedes leer el texto original en el blog de Wendy: Social Pills

 

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