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Mi propia historia

Directora de Asuntos de Mujeres

Soy un ser humano y también periodista, esposa y mamá. Decidí transformar mi oficio de investigar, editar, hacer programas de radio y perseguir noticias, para contar mis propias historias de #maternidad y apoyar a otras mamás con depresión posparto.

Tengo depresión posparto y no quiero afectar a mi hijo

Tengo depresión posparto y no quiero afectar a mi hijo

Tengo depresión posparto y no quiero afectar a mi hijo

Les cuento que yo tuve depresión posparto más o menos hasta que mi hija cumplió un año. Me sentía desconectada, angustiada, tensa y muy culpable (hasta por el vuelo de una mosca).

Me preguntaba constantemente cómo yo, en ese letargo que tenía, podía afectar el desarrollo de mi hija.

No sabía cómo criarla ni cuidarla, todo me daba miedo y la angustia solo me hacía pensar que la iba a dejar marcada para toda la vida ¿Se identifican?

Ese tema me ha quedado resonando 4 años después, porque siempre pensé que estaba causándole un trauma a Emilia. Tampoco fue que me volví un monstruo, pero igual uno se monta su película en la cabeza, y termina pensando que tu hijo te va a cobrar la depresión toda la vida.

¡Calma! Hace poco hablé con Juana Morales, psicóloga especializada en crianza y desarrollo, quien me aclaró algunas cosas al respecto.

Por aquí se las dejo:

  • Lo primero que hay que entender es que cuando una mamá tiene depresión posparto, lo primero que se rompe o se fractura es la conexión. Entonces las mamás suelen jugar menos, estar muy alteradas o huyen del contacto con sus hijos. Por eso, lo que hay que crear es un ambiente donde haya adultos conectados con este bebé, mientras su mamá mejora su estado. Si existe una persona que pueda responder a las necesidades del bebé, éste estará a salvo, porque el adecuado desarrollo de su cerebro se construirá en gran parte con sus relaciones sociales ¡Esto es vital! Así que mientras no esté solito, lo cuiden bien y lo quieran mucho, la mamá podría estar un poquito más tranquila.
  • Si las necesidades del bebé están cubiertas por otro cuidador mientras la mamá se alivia, no le va a pasar nada.
  • Te vas a preocupar inevitablemente por lo que está sucediendo ¡Nada podrá evitarlo! Pero mientras tanto, puedes permitir que te ayuden y estar abierta al apoyo adecuado de los demás.
  • Llega un momento en el que comienza la reconexión con el bebé, así que la recomendación es hacer “Rituales de afecto”: jueguitos simples, canciones y mucho contacto físico y visual.
  • La presencia es primordial, aunque sea en momentos chiquitos y poco a poco. Así, te irás involucrando en la vida cotidiana de tu bebé.
  • La sensación de que has perdido el tiempo es muy común. No te exijas en exceso y ve poco a poco.
  • Reconoce que hay reacciones del bebé que son propias de su desarrollo. Por ejemplo, “la hora loca” (6:00 pm) es un momento en el que el bebé llora, está fastidiado o irritado. Esto no es tu culpa, es propio de su desarrollo. Así que estar informada de estas y otras cosas similares, te quitará culpas de encima.
  • Acepta que esto te está pasando, ese es un buen comienzo para sanar.
  • Recuerda que esto es transitorio y te vas a sentir mejor sí o sí ¡Te lo prometemos!
  • No te hagas expectativas de comercial de televisión sobre la maternidad, porque muchas veces las cosas no suceden como las imaginamos y eso nos decepciona profundamente. La maternidad es una carretera destapada, no pavimentada y maravillosa.
  • Pide ayuda a tu ginecólogo y al pediatra de tu bebé.
  • Busca información, investiga sobre esto y entiende que, generalmente éste es un trastorno que obedece a causas biológicas. No eres tú la responsable de la depresión, es tu biología y tus hormonas. Esto te ayudará a salir más fácilmente del trastorno.
  • Las abuelas son muy importantes en este proceso de crianza, confía en ellas para el cuidado del bebé mientras te curas.
  • Pide ayuda psicológica que te permita entender que sí eres suficiente como mamá y que vas a terminar sanando.

La clave es entender que lo que te sucede es un trastorno (generalmente hormonal) que va a pasar, y que no debe avergonzarte. Una vez que te sientas mejor, comienza a conectarte con tu hijo.

No dejarás de preocuparte por su crianza, pero tendrás la confianza de que estás haciendo lo mejor que puedes para curarte y estar con él en este camino hermoso de la maternidad.

Foto por: Colin Maynard en Unsplash

La psicóloga Juana Morales estará presente en

Escudos del alma

en Medellín, este jueves 19 de octubre hablando de pautas de crianza en niños de 0 a 6 años.

Un evento promovido por Red PaPaz

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