El test de placer
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Maricarmen Cervelli N. / Directora de Asuntos de Mujeres / Colombia

Soy ser humano, periodista, esposa y mamá (todo eso, al mismo tiempo). Me encantan los temas femeninos. Decidí transformar mi oficio de investigar, editar, hacer programas de radio y perseguir noticias, para hacer lo mismo, pero en Asuntos de Mujeres. ¡Bienvenidas!

Victoria Robert: Los seres humanos no somos trastornos ni síntomas, somos seres humanos con nombre y apellido

Victoria Robert: Los seres humanos no somos trastornos ni síntomas, somos seres humanos con nombre y apellido

Victoria Robert: Los seres humanos no somos trastornos ni síntomas, somos seres humanos con nombre y apellido

Nos gusta hacer visible el tema de la depresión, porque aunque sabemos que es muy difícil y complicado, saber más sobre esta enfermedad mental, nos permite empezar a mirarla de una forma diferente, ser más empático y comprensivo con el que la padece y entender que tratarla a tiempo es fundamental para evitar males mayores.

En ese sentido, tuvimos la oportunidad de conversar sobre este tema a calzón quitao’ con la psicoterapeuta Gestalt, Victoria Robert, creadora de “Terapia Ya”.

La también actriz de teatro, cine y televisión, habló claramente sobre las diferencias entre la ansiedad, la depresión y los ataques de pánico, y nos permitió aprender mucho más del tema, que aún se estigmatiza, se hace invisible y causa vergüenza en muchos de los que la padecen o sus familiares.

Esto fue lo que Robert le dijo a Patricia Rosas-Godoy:

 

No se habla de depresión como se habla de gripe ¿Por qué pasa eso?

Todo lo asociado con los trastornos mentales y psicológicos es estigmatizado. Es un asunto de falta de información.

La depresión es una enfermedad tan importante y digna de tratar como la diabetes, lo que pasa es que lo relacionado con lo mental y psicológico es un tabú. Las personas creen que la depresión se soluciona con un poquito de voluntad y eso no es así.

 

Es muy común decir: si tienes una familia tan bonita o un trabajo maravilloso o una casa hermosa… ¿Por qué te sientes así?

Sí. Es cuestión de informarse y entender que la depresión es un desorden fisiológico, en el cual la persona deja de producir serotonina, la hormona de la felicidad, y si fisiológicamente es imposible ver la vida con placer, felicidad, positivismo, etc., la voluntad no tiene que ver…

De hecho, el área prefrontal del cerebro queda comprometido, y no tienes ganas de sentir placer y conectarte con la vida, se pierde o aumenta el apetito, se come por ansiedad, es difícil bañarse y levantarse de la cama. Se producen alteraciones que además profundizan los estados depresivos.

 

Es como un perro que se muerde la cola…

 

Sí, ese es un buen ejemplo. El hecho que el contexto no entiende, es que se maximiza el estado de soledad e incomprensión de la persona deprimida, porque ésta no se siente capaz de poder hacerlo sola. Entonces empieza a sentirse culpable, y ese es el principio propio de la depresión, porque no somos capaces de salir con nuestros pies de una descompensación de tipo psicológica y fisiológica.

 

¿Cuál es la manera más adecuada de ayudar a una persona con depresión?

 

No hay mucho de lo que se pueda hacer, más que señalarle a la persona nuestra preocupación por verlo triste, cansado y deteriorado. Podemos ofrecerle ayuda para que asista a psicoterapia o a una consulta psiquiátrica. La psicoterapia, por ejemplo, ayuda a conocer los pasos previos de la depresión, para que si hay una próxima vez, puedas anticiparte y conocer cómo tratar los síntomas y cuándo recibir ayuda.

La gente asocia la terapia con estar loco. A mí me han dicho: “Yo no estoy loca, yo no voy a terapia” ¿Cuán importante es la terapia?

 

Es muy importante, y no solo aplica para personas neuróticas; es una manera de conocerse, profundizar en tu propia oscuridad, en esos aspectos que no conoces de ti y llevarlos a la consciencia.

Vas a terapia para conocerte. Hay gente que piensa que esto es solo para los locos, y han mezclado la psiquiatría, la psicología y la psicoterapia.

La psiquiatría es una especialidad llevada por los médicos que atienden diferentes tipos de trastornos mentales y medican porque hay una enfermedad. El que acude al psicólogo, estudia su personalidad humana, hace test, investigación y podría hacer psicoterapia. El psicoterapeuta acompaña a la persona que le ha dado la confianza para acompañarle y hacerlo quererse a sí mismo.

¿Cuál es la diferencia entre tener ansiedad y tener depresión?

Son dos cosas muy diferentes. Cuando estoy ansioso, me anticipo y me voy al futuro para poder controlar lo que no puedo controlar. Como no puedo controlar el futuro, porque éste no existe, me lleno de ansiedad. Y estoy fuera de centro porque me la paso en el futuro.

Rompo mi camino natural e interrumpo el camino hacia el contacto con el otro.

Imagínate que tú tienes al lado un niño que todo el tiempo te pide cosas y por otro lado está un adulto que no le quiere dar nada, que quiere que sea correcto. El que está en el medio, se siente atrapado. Eso es ansiedad.

El que está depresivo no se puede parar, comer, dormir.

Según mi parecer (ojo, esto lo digo yo), hay tres tipos de depresión:

  • Orgánica, la que está en los libros, que es una descompensación fisiológica y necesita apoyo médico.
  • Externa, cosas que yo no puedo controlar, que me desequilibraron y no pude enfrentarla con mis recursos. No hay un elemento orgánico, no me voy a deprimir cada cierto tiempo. Un día me deprimí porque no pude manejar una situación.
  • Filosófica, llega un momento donde me hago preguntas acerca de lo que estoy haciendo con mi vida, son dignas de revisar en terapia, porque son momentos que nos hacen hacer transformaciones.

 

¿Qué es un ataque de pánico, cómo se diferencia de un ataque de ansiedad y cómo lo puedo manejar?

 

Las palabras que tienen que ver con las enfermedades mentales, se usan a la ligera. Usamos expresiones como: “Yo soy medio bipolar” “Estoy depre”, “Tengo un ataque de pánico”, etc. Con ligereza. No, no, por favor; estas son cosas serias y solemos ser laxos con las palabras para describir experiencias internas.

Un ataque de pánico es una crisis en la que sientes que no puedes respirar, sientes que se te para el corazón. Tienen una utilidad, sin querer generalizar, y es que hay personas que no son capaces de parar, que no se detienen nunca, no saben parar y les da crisis de ansiedad porque necesitan parar, revisar qué pasa con su vida.

La crisis de pánico te paraliza.

La primera vez que te ocurre, tú sientes que estás muriendo. Los que van a terapia por eso, aprenden que se les va a pasar si se calman y si respiran lentamente. Y si te detienes, no te vas a morir de un infarto o de una paro respiratorio, debes respirar hasta que tu fisiología se regule.

Son señales que indican que tienes miedo y que algo está pasando dentro de ti. Las personas hipercontroladas por otros, muchas no todas, tienden a tener crisis de pánico.

 

¿Qué tenemos que hacer?

 

Conserva la calma, es lo primero que debes hacer.

Detente, si puedes sentarte, te sientas; escucha los latidos de tu corazón y respiras lentamente y poquito, porque cuando respiramos desesperadamente, sientes que te vas paralizando, empiezas a hiperventilar y se te duermen las extremidades.

Lo recomendable es andar con una bolsita de papel, y si empiezas a tener angustia y empiezan las palpitaciones, respiras dentro de la bolsita. Si no la tienes, haces un conito con tus manos, te las llevas a la boca y respiras lentamente, pero no rápido porque comienzas a hiperventilar.

¿Si tengo ataques de pánico, necesito medicación?

No soy médico, no puedo decirlo. Pero es tan angustiante, que la gente va a terapia. Y el trabajo con esta persona se hace en equipo psiquiatra-terapeuta.

¿Los niños pueden sufrir de depresión?

Los niños también se deprimen por factores exógenos y endógenos. Requieren intervenciones psiquiátricas. El niño no comprende lo que le está pasando, simplemente se va apagando.

Estamos acostumbrados a relacionar la depresión con la tristeza, y a veces puedes tener un niño deprimido profundamente violento, porque las depresiones se pueden manifestar con jaquecas, rabia o dolores físicos. No nos quedemos solo con la idea de que la depre es tristeza, porque merman las funciones y la energía vital.

¿Se puede curar la depresión?

Puede instalarse, hacerse progresiva y la persona puede requerir medicamento constante. Pero hay personas que tienen episodios depresivos cada cierto tiempo o puede ser que se dé un evento que genere una depresión y ya. Hay que reconocer que la depre es tratable, puede mejorar y hay que conseguir ayuda. Y hay profesionales que conocen estas dolencias y saben acompañar al paciente en estas condiciones.

¿Cómo se maneja la terapia en medio de una depresión?

Cuando una persona está clínicamente deprimida hay que ir al psiquiatra, y éste va a determinar cuándo esta persona debe recibir atención terapéutica. No tiene sentido andar hurgando a una persona que ha perdido la estructura; pero una vez que se recupere esa estructura, se puede volver a la terapia psicológica y conocer mejor esa depresión.

¿Una persona puede tener pensamientos depresivos sin estar deprimido?

Hay personas cuya personalidad tiende a la nostalgia y se alimenta de ideas tristes, pero no está clínicamente deprimido, aunque sí está coqueteando con la depresión. Estar alimentándonos de la nostalgia es no recorrer una camino adecuado, hay que tener cuidado con eso.

Si estamos comenzando una depre y tenemos pensamientos horrorosos ¿Qué debo hacer?

En bueno tener sentido de realidad. ¿Está ocurriendo realmente esto que está sucediendo en mi cabeza? Hacer contacto con mi yo corporal, conectarnos con el aquí y el ahora.

Hay que hacer contacto con la respiración, porque los pensamientos son intrusivos, entran y pueden enloquecernos.

Pon los pies en el piso, y atiende a tus funciones corporales para recobrar tu sentido de realidad. Contrasta lo que imaginas con eso que estás viviendo en ese momento. Los pensamientos hacen mucho daño y no los puedes controlar, así que deja que pasen mientras colocas los pies en el piso, porque necesitas conocer esos pensamientos, prestarles atención, para reconocerlos cuando vuelvan, porque nacen del miedo, la falta del control y te colocan en escenarios que no existen. Te dan miedo y asustan. Hay que respirar y poner los pies en el suelo, usar la bolsa y respirar.

Si usted quiere una solución puntual, póngase descalzo y respire, sobre todo para la ansiedad. Y si está deprimido… Usted corre peligro. Debe buscar ayuda inmediata, la depre es una enfermedad, que tratada, se sale de ella. Cuando no nos cuidamos de ella, puede ser muy peligrosa.

Si conozco a una chica adolescente que se corta los brazos ¿Cómo la puedo ayudar?

Es necesario llamar a los representantes y decírselo. Una chica que se corta, puede tener una trastorno, puede estar deprimida. Hay que hablar con sus padres, porque está corriendo peligro y se está haciendo daño. Quizá tenga rabia, necesite expresar su furia contra algo o alguien, y como no se siente capaz, se hace daño a sí misma.

Estamos hablando de referencias, pudieran ser muchas cosas. Culpa, rabia, depresión, trastornos borderline, etc.

Una amiga tuvo depresión postparto y su psiquiatra consideró que no necesitaba medicación ¿Esto es posible?

Depende de la intensidad. Hay diferentes tipos de depresión, hay leves y severas; las depresiones severas necesitan medicación. Las leves podrían salir adelante acompañada de psicoterapia. La depresión postparto es muy seria, porque dependen la vida de la mamá y el niño. Hay que tener cuidado.

¿Una mamá que tuvo depresión postparto con su primer hijo, podría tener con el segundo?

Cada persona es particular. No necesariamente. Si estás embarazada, no te prepares para una segunda depresión. Maravilloso que la hayas tenido porque ya sabes qué hacer, no te anticipes porque te llenas de ansiedad y se te bajan las defensas y te deprimes. Es un círculo vicioso.

¿Cómo hacemos para eliminar las etiquetas de las enfermedades mentales?

Los seres humanos no somos trastornos ni síntomas, somos seres humanos con nombre y apellido.

La gente pone etiquetas y vivir con esa etiqueta es horrible.

Alfredo, mi esposo, escribió un artículo sobre esas etiquetas. Nos acostumbramos a presentarnos con etiquetas: “Buenos días, soy fulanita y soy depresiva”; “Buenos días, soy Menganita y tengo colon irritable”.

Me encanta ver al ser humano desde la salud, no desde su fragilidad; desde su fuerza, desde su capacidad de ser sano, no de estar enfermo. La enfermedad es la consecuencia de falta de atención.

 

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