Crisis de los 40… Si esto es crisis, que haya una cada año

Hola, soy Mónica y ¡Estoy a punto de llegar a mis 40 años!

Así que como te imaginarás, cada vez que sale el tema de la edad, salto como una loca diciendo: “Todavía no, ¡Todavía no tengo 40!”, como si estuviera huyendo de alguna historia macabra.

¿Estás en los 20, en los 30 o en los 40? Seguro que tienes tu checklist mental según tu edad.

Dependiendo de la década, aparece una lista que puede ser interminable con preguntas que cuestionan tu vida desde todos los puntos posibles.

Aquí las más frecuentes:

¿Estás casada?

¿Tienes hijos?

Si los tienes, la pregunta es ¿Para cuándo el otro?

Si no los tienes ¿Realmente quiero tener hijos?

¿Cómo vas en tu carrera profesional?

¿Qué cargo tienes?

Mejor dicho, ¿“Te dejó el tren” o vas divinamente en todos los roles que, como mujer “tienes”?

¿Me explicas quién inventó que tú y yo, y todas las demás mujeres del mundo, tenemos que hacer “check, check” a estas y más preguntas según el momento de nuestras vidas?

Esta parametrización ha sido la base de las barreras sociales que tú y yo nos hemos creído y que han estado como un chip clavado en nuestra mente…

…Y con esto es con lo que empieza mi historia.

Próxima a cumplir 40 años (como desde los 37 jajaja), dejé rondar por mi cabeza estas preguntas ¡Y me angustié!

Empecé a decirme a mí misma que no había hecho nada con mi vida, que no tengo tantos ceros en mi cuenta (siendo muy dramática), que no he hecho nada con la educación que he tenido, que profesionalmente no tengo cuatro empresas exitosas sino tres fracasos; que he dejado pasar la vida sin seguir mis sueños, que no tengo ningún cargo pimposo para poner en LinkedIn, que me encanta oír y darle consejos a emprendedores, pero soy pésima cobrando y que ni siquiera tengo ni los zapatos ni la cartera de moda que todas tienen en FB.

Mejor dicho, llegando a los 40, según yo, se me pasó la vida, perdí todas las oportunidades y ya no alcancé a hacer nada que valiera la pena.

Con estos pensamientos negativos, más las malas noticias que se pueden leer, me encontré con un video de esos que son devastadores para mí: deforestación, muerte de animales marinos ahogados en plástico. Y esto fue un “trigger”.

Dije ¡NO MÁS! ¿Qué es esta bobada? Sí, voy a cumplir 40, ¡Voy a seguir haciendo lo que el corazón y mi pasión me dicen! Voy a revisar mi vida con perspectiva, es decir, bajo mi definición de éxito y mis propios términos.

Haciendo la revisión de mis casi 40 años, me di cuenta de que muchas de las preguntas que me hecho no me pueden medir y no pueden definir lo que es importante ni lo que significa el éxito para mí.

A medida que hacía esta reflexión, parecía que se fueron alineando los astros para abrirme los ojos, encontrar respuestas, y ver que… ¡Claro que he hecho muchas cosas!

Lo más importante es que he hecho lo que he querido, lo que ha nutrido mi pasión de emprender y de acompañar a emprendedores en su aventura. Y que al contrario, mis +15 años de experiencia, me dan herramientas para desempolvar sueños y convertirlos en nuevos proyectos que, al día de hoy, ya son una realidad.

Además, vi regalos de la vida que tenía en mis narices y no había visto, y nuevas oportunidades para seguir el camino que decidí para mi vida desde muy joven.

En este recorrido, conocí el movimiento @i_weight fundado por Jameela Jamil, quien después de ver una tendencia tóxica en medios, donde se juzgaban mujeres con base en su talla y circulaban fotos de varias celebridades con un sticker de su peso, Jameela le dio la vuelta y abrió la conversación para hablar de medir a las mujeres por el “peso de lo que realmente importa”.

Hice el ejercicio, y mi balanza está llena de:

Ser mamá, esposa, hija, amiga, emprendedora, socia, cuidadora, ambientalista, activista, ñoña, obsesiva, ética, soñadora, enamoradiza, inocente, comprometida y sentimentalista.

De ser MUJER, de ser yo, no tú, no la de al lado, ni la de la esquina: simplemente YO.

Este año he tenido la oportunidad de ir a varios eventos sobre el tema del momento: “Equidad de Género”.

He escuchado y vivido historias, vivencias y aproximaciones muy interesantes e inspiradoras, cosas para llevar conmigo y compartir, otras para pensarlas un poco más y otras que no comparto, como decir que la maternidad es el obstáculo para el éxito profesional de una mujer.

Esta serie de eventos, situaciones y nuevos aprendizajes, me guiaron a poder afirmar que MI VIDA A LOS 40 ¡ES PERFECTA! porque alcancé y vivo lo que me hace sentir exitosa, me ha abierto las puertas para seguir mis pasiones, hacer realidad sueños que tenía olvidados y conectarlos con otros nuevos.

Así que hoy soy exitosa porque soy mamá presente, esposa, emprendedora, activista e influenciadora en preparación.

Tengo la fuerza y la convicción de decir que cada día me levanto para SALVAR EL PLANETA, UNA PERSONA Y UN DÍA A LA VEZ.

Y lo hago siguiendo mis pasiones.

Primero, mis hijos. A través de su crianza (que para mí es el rol, tarea, vivencia y responsabilidad más enorme que cualquier persona pueda tener, -el cargo de CEO no le alcanza-), les doy herramientas para que sean personas correctas, con criterio, valores, con sentido de comunidad, pertenencia, empatía y respeto a todo lo que nos rodea.

Para que sean líderes íntegros, agentes del cambio, que sean capaces de hacer un mundo mejor, más compasivo y respetuoso para todos los seres vivientes, y que además sean inspiradores de nuevas generaciones.

Segundo, el emprendimiento como fuerza del cambio. Solo con emprendedores apasionados, buscando soluciones a las mil y una oportunidades y necesidades que hay en el mundo, liderando un sector empresarial ético, trabajando por crear las MEJORES EMPRESAS PARA EL MUNDO.

Me encanta acompañar a emprendedores desde que tienen su idea para lanzarse al agua y hacerla realidad, y apoyar a los que van más avanzados para salir de su zona de confort y re-conectarse con su impacto, para lograr un proceso empresarial con la visión de triple impacto: económico, social y ambiental.

Tercero, la sostenibilidad. Busco motivar e inspirar a millones de personas a cambiar poco a poco su forma de consumo, para poder día-a-día ser más responsables frente a los impactos que nuestro estilo de vida tiene en nuestro planeta. Busco soluciones de economía circular, fáciles de llevar a nuestra vida.

Cada nuevo hábito de consumo lo estoy haciendo yo misma en mi casa, para compartirlo contigo e inspirarte y motivarte a acompañarme a ser parte del cambio.

Así que, mis hijos como pasión, están reflejados en cada cosa que hago, pero a la esencia de la crianza, se une de una forma lindísima otra pasión: el emprendimiento.

Gracias a mi amiga Mayita Galán y a su idea de una academia online -para entregar a mujeres las mejores prácticas para ser las personas que quieren y tener la vida que desean en balance- nació Mandara Academy.

Juntas estamos haciendo realidad esta academia online en la que entregamos herramientas prácticas, creadas y/o probadas por nosotras, para que vivas la vida que quieres a través de hacer realidad tu sueño emprendedor.

¿Quieres tener más tiempo para tus hijos pero necesitas mantener un ingreso y ser productiva? ¿Siempre has querido emprender pero no has sido capaz? ¿Quieres cortar los limitantes que implica una vida laboral corporativa y moverte por el mundo haciendo lo que te gusta?… You name it!

Estoy feliz creando contenido basado en mi experiencia trabajando con mujeres y compartiendo mi experiencia más reciente como mamá emprendedora, para ayudar a otras a cumplir sus sueños.

Con mi futuro blog www.monicaavilaforero.com (Coming Soon) y mi Instagram @monicaavilaforero comparto mi experiencia haciendo cambios sencillos en casa y en mi vida para reducir el impacto en el planeta, hablando desde reciclaje, re-uso, tips para hacer en casa, recomendación de productos amigables con el medio ambiente y mucho más…

¡A mis 40 me convertí en bloguera y emprendedora de verdad verdad!

Ahora, ¿Cómo te suena mi MANTRA “SALVAR EL PLANETA, UNA PERSONA Y UN DÍA A LA VEZ”?

Desde que lo digo a viva voz y cada vez que me preguntan: “¿Y ahora en qué andas?” Varias personas me han dicho, “Claro, ¡Es que estás en la crisis de los 40”! ¡Pues venga!

Si esto es crisis, quiero tener una cada año, porque desde que empecé a rondar por los 40, solo se han activado emociones, sueños e inspiraciones que hacen que mi vida sea espectacular.

Así que lo 40´s y lo que sigue ¡wow! ¡Qué vida!

Mi recomendación final…

Si llegaste a los 40, mi invitación es que no mires atrás con nostalgia o arrepentimiento, sino con orgullo y agradecimiento.
Lo que has vivido te hace la mujer maravillosa (y maravilla) que eres y las decisiones que has tomado te dan hoy la experiencia y el criterio para seguir viviendo la vida que quieres o para dar un alto en el camino e ir hacia donde quieres.
Te invito a vivir con intención, esto significa vivir con propósito, de la forma y con lo que necesitas para sentirte plena y abundante (en todo sentido).
Dejar de vivir en modo automático, donde tu entorno cultural y social ha tomado las decisiones por ti.
Si llegaste a los 40 y miras alrededor y dices: “¿Qué pasó?, ¿Cómo llegué aquí?, ¿Estoy es lo que quería? ¿Esto es lo que quiero?” y las respuestas no te hacen feliz, es el momento de detenerte y re-definir tu vida.
¿Vas a sentir miedo? Sí, ¿Te vas a sentir vulnerable? Sí, pero es un momento para ti.
Piensa en un lienzo en blanco donde vas a crear una obra de arte, ¡tu vida! y plasma lo que decides al preguntarte: ¿Cómo quiero que sea mi vida?, ¿Cómo me quiero sentir?, ¿Cuál es el propósito?, ¿Qué hago con todo lo que ya tengo? ¿Lo uso de una forma diferente?
Esta etapa es la oportunidad para darle más energía a tu vida, porque está llena de regalos y rodeada de personas hermosas que te aman. Así que deja el miedo atrás, cuídate a ti misma, óyete a ti misma, y date el permiso de sentirte vulnerable, no tiene nada de malo.
No te juzgues, no te lastimes. No has perdido el tiempo y tu momento.
Tu momento es cuando debe ser, y si es hoy, así será. Solo da el primer paso para saber qué quieres y el segundo paso para hacerlo realidad, te aseguro que encontrarás muchas personas que te acompañarán en ese camino.
Termino con esta frase de Theodore Roosevelt: “The best thing you can do is the right thing. The next best thing you can do is the wrong thing. The worst thing you can do is nothing”.

¡Te invito a definirte bajo tus propios términos y vivirlos sin miedo!

Sigue a Mónica en su Instagram: @monicaavilaforero

Ingresa a su web: www.mandaraacademy.com

Fotos: Mónica Ávila