#HagamosYoga ¡No más dolores de espalda y cuello!

Ser madre es un trabajo 24/7, no existen días de descanso. Es una etapa maravillosa y un sube y baja de emociones, dudas, logros, trasnochos, sonrisas, alegrías e idas al baño con compañía.

Para mí ha sido una experiencia hermosa. Amo a mis hijos y agradezco todos los días por ellos, y es ese amor incondicional el que hace que no veamos todo lo que nuestro cuerpo padece.

Desde que nos enteramos de que estamos embarazadas, el cambio gigantesco que se produce dentro y fuera de nuestro cuerpo, los trajines emocionales, (ya todas saben de lo que hablo) y la mezcla de felicidad y corre corre, son las principales cosas que nos suceden.

Los primeros meses de su nacimiento estamos alertas, pendientes de si respiran o no y cargamos en nuestros bazos a ese ser mínimo las 24 horas del día, disfrutando ese adictivo olor a bebé, admirando esa perfección y la mayor obra de tu creación.

Luego llega la etapa del gateo, ¡ya se desplazan! y vivimos agachadas y dobladas la mayor parte del tiempo. Cuando logran su medio independencia e inician los primeros pasos… ¡oh, la espalda!, puro piso; qué diversión para ellos, pero nuestra postura es de 90 grados, tal cual una escuadra de arquitecto.

Después llegan a los 2, 3, 4 años de edad, cuando lo divertido es que mamá nos cargue como caballito y nos toca levantar ese peso de más de 25 kilos…

¿Todo eso soporta nuestro hermoso y bendecido cuerpo sin quejas?

El cuerpo tiene su manera de hablarnos, pero nunca lo escuchamos.

¡Qué levante la mano la mamá que no ha terminado un día con molestias en el cuello, hombros o espalda baja! ¡Es como si nos hubiera pasado por encima una horda de ñúes bailando flamenco!

dolor de espalda

¿Has notado cuántas veces levantas a tu hijo en brazos? ¿O cuántas veces te agachas para recoger juguetes o los vasos del piso o cuánto duras frente al computador?

Ya sea que amamantes, des el biberón o mezas a tu bebé en su cuna recostada de la baranda (creo que esto es muy común: terminan los padres dormidos antes que los niños, con el borde de la cuna incrustado en el cachete) o practiques colecho (es divino dormir con ellos, me encanta, pero la mayoría de las veces amanecemos como contorsionistas del Circo del Sol).

Hagas lo que hagas, tendrás molestias en el cuello, brazos cansados, hombros adoloridos y una espalda que nadie aguanta.

El estrés nos mantiene en un estado de alerta y esto produce tensión muscular. Si a esto le sumas una mala postura al lactar o levantar peso y sobre-esfuerzo de brazos y hombros, tenemos la fórmula perfecta para los dolores y molestias.

No esperemos que nuestro cuerpo nos grite más fuerte para darle cariño, porque lamentablemente cuando la contractura nos paraliza o el dolor es insoportable, es cuando nos detenemos a observarnos y asistir al especialista. Es hora de darnos ese cariñito y agradecerle al cuerpo todo lo que hace por nosotros.

Consejitos de esta madre para madres cansadas como yo:

  • Haz todo lo posible por mantener una dieta saludable.
  • Bebe mucho líquido.
  • Toma un tiempo para ti (sí, lo tienes que hacer): masajes, peluquería, cantar, pintar… lo que te guste.
  • Reactiva poco a poco tu cuerpo con caminatas suaves, aprovecha los paseos con el coche por un parque o plaza que te guste; durante las caminatas, mantén tu abdomen activo para proteger tu espalda baja. Si lo que prefieres es hacer porteo, hay unos ejercicios maravillosos para hacer con el bebé, como por ejemplo realizar series de sentadillas mientras paseas. Siempre con una buena postura para evitar las lesiones.
  • Haz yoga o pilates. Te dejo abajo unos ejercicios cortos para aliviar la tensión en el cuello, hombros y espalda.
  • Mira esta clase de posturas de yoga de 25 minutos que te ayudarán a relajar y a conectar con tu cuerpo.

Me despido… Espero que estas posturas sean de tu ayuda.

Creando una tribu de mamás hermosas y comprensivas, dándonos cuenta de que no estamos solas, que pensamos y pasamos por lo mismo todos los días. ¡Dejemos ya de señalarnos y juzgarnos, apoyémonos las unas a las otras!

Fotos: Pixabay y Stocksnap.