Mamá, ¿sabes qué sucede con tu hijo en el colegio?

Esta parece una pregunta con una respuesta obvia: “Claro que sé”; pero lo cierto es que según la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) de España, 1 de cada 3 niños ha agredido a algún compañero en alguna oportunidad.

Eso no es todo, de acuerdo con un estudio de la UNESCO, 1 de cada 5 niños/jóvenes de todo el mundo ha sido víctima de acoso escolar y el llamado bullying ha aumentado en 240% en los últimos dos años.

Entonces, mamá, ¿Estás REALMENTE segura de lo que le sucede a tu hijo en la escuela? ¿Estás realmente segura de que no es o ha sido víctima de acoso? ¿Estás realmente segura de que tu hijo no es un acosador?

De sólo escribir estas preguntas, se me ponen los pelos de punta, nadie quiere enterarse de que un hijo es víctima (o victimario) de nada en la vida, pero a estas alturas tenemos que armarnos de valor y unir esfuerzos para que este mal que, pareciera que se nos va de las manos, termine de una vez.

No podemos enfrentar a este monstruo si no sabemos qué es y cuáles son sus implicaciones. En inglés, se le dice bullying, y su significado es intimidación; sin embargo, el concepto de acoso escolar es mucho más amplio, según la Fundación ANAR, éste “se refiere a todas las formas de actitudes agresivasintencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros”.

A este tipo de violencia debemos sumar la aparición del aterrador ciberbullying, donde los menores que sufren acoso, pierden el único espacio que tenían donde estar en paz: su casa; conviviendo a cada minuto con el acosador.

Por cierto, la media de edades de las víctimas de acoso está en los 10 años, mientras que la de los acosadores oscila entre 11 y 13 años, así que el ‘mi hijo está muy chiquito para eso’, no aplica en este caso.

TIPOS DE ACOSO

Según la Fundación ANAR, existen varios tipos de acoso:

Físico: consiste en la agresión directa a base de patadas, empujones y golpes con objetos. También puede ser indirecto, cuando se producen daños materiales en los objetos personales de la víctima o robos.

Verbal: es el más habitual. Sólo deja huella en la víctima. Las palabras tienen mucho poder y mina la autoestima de la víctima mediante humillaciones, insultos, motes, menosprecios en público, propagación de rumores falsos, mensajes telefónicos ofensivos o llamadas y lenguaje sexual indecente…

Psicológico: se realiza mediante amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer…

Social: consiste en la exclusión y en el aislamiento progresivo de la víctima. En la práctica, los acosadores impiden a la víctima participar, bien ignorando su presencia y no contando con él/ ella en las actividades normales entre amigos o compañeros de clase.

Ahora piensa bien, mamá: ¿Has visto a tu hijo llegar golpeado o arañado a casa? ¿Tu hijo está más nervioso de lo habitual? ¿Tiene pesadillas, problemas con la comida o busca excusas para no ir al colegio? ¿Tiene amigos en el colegio? ¿Se ve triste o cansado?

¡TODAS estas señales son motivos de alerta!

Mi hijo es víctima de acoso, ¿Qué hago?

  • Mamá, no entres en pánico, tu hijo te necesita entera; así que, aunque seas un manojo de nervios, demuéstrale que tú estás en la capacidad de tomar las riendas del asunto y ayudarlo.
  • Habla con él, rompe el silencio, pero sobre todo, escúchalo, si no, a la larga se pueden generar daños severos sobre la autoestima del niño, así como cuadros de somatizaciones, estrés postraumático, depresión, y en casos más graves, conductas autolíticas (la víctima se produce lesiones de diferente gravedad). Nunca pongan en duda el relato de su hijo.
  • Pide una cita con el maestro del niño, debe haber un frente firme para parar el acoso. Es el maestro quien ver podrá cómo se comporta el niño y sus compañeros dentro del aula.
  • Dependiendo de la gravedad del caso, considera avisar a la policía.
  • Mantén una comunicación fluida con tu hijo durante todo el proceso, elige la información que vas a darle, para no generar más ansiedad y, nuevamente, escúchalo.

Motivos para no mirar a otro lado…

Según la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, España:

-El acoso puede generar graves daños psicológicos a las víctimas que a veces inducen a pensar en el suicidio.

Los agresores aprenden que la violencia no tiene consecuencias y aprenden a comportarse violentamente más tarde en su vida adulta. Distintos estudios han demostrado que un número importante de los acosadores cuya conducta no ha sido sancionada ni redirigida terminan convirtiéndose en adultos violentos y criminales

-Cuando no se toman medidas, aumenta el número de alumnos que participan en conductas violentas.

-Cuando no se toman medidas, aumenta la probabilidad de que el centro tenga que responder a demandas judiciales, indemnizando económicamente a las víctimas.

Nota de la autora: El acoso escolar es tema es muy complicado porque tiene muchas aristas, me comprometo a escribir más para darles otras herramientas para combatirlo y, finalmente erradicarlo

 

Si crees que tu hijo ha estado involucrado en algún caso de acoso y quieres contarnos tu historia, escríbenos a: patricia@asuntosdemujeres.com