#Más40Semanas… Agosto: La decisión está tomada

24 de agosto…

Empiezo este diario hoy, el día en que oficialmente entendí que quiero ser mamá. El día en que lo hablé con mi esposo y me admitió que él también quiere ser papá. Decidí empezar este diario porque estuve la semana pasada en casa de mis papás y conseguí mis diarios de cuando tenía de 15 a 22 años. AMÉ leerlos y recordar todo lo que pasaba en esa época.

Además, me ayudaron muchísimo a aprender de mí misma y a entender mejor lo que soy hoy, gracias a volver a mirar cómo era ayer. Así que me da nota retomarlo, a ver cómo va y cuánto me dura.

Sobre cómo me siento con respecto a esta GRAN DECISIÓN: Honestamente lo que siento en este momento es un montón de emoción, amor infinito en mi corazón y un pocotón de susto.

Mi cabeza está repleta de preguntas, tipo: ¿Y si no podemos quedar embarazados? ¿Y si el sexo se empieza a convertir en un trabajo? ¿Y si cuando finalmente estemos embarazados lo odio? ¿Cómo voy a hacer para que mis senos sean un instrumento de alimentación y a la vez un ícono sexual?

La verdad es que escribo estas preguntas y me da demasiada risa leerlas ¡sonaban mucho más horribles y traumáticas cuando las hablaba con mi esposo!

Honestamente lo que más siento es emoción. Y que me va a explotar el corazón de amor al imaginarme un bebé mío míito y de mi esposo en mis brazos.

26 de agosto…

Hoy fue uno de esos días en los cuales me pregunté si en verdad buscar un bebé con este espécimen que tengo por esposo, tiene sentido.

Está completamente metido en su trabajo y no le presta atención a nada ni a nadie. ¿Cómo diablos se supone que le va a parar bolas así a un bebé?

Estoy histérica y escribo esto para desahogarme, porque desde que volví a escribir me di cuenta que la escritura me ayuda a poner las cosas en perspectiva. Quiero leer esto en par de días y reírme por tarada y hormonal.

Ojalá así sea…

27 de agosto…

Después de CUATRO horas de conversa con mi querido y adorado esposo (tono algo sarcástico jeje), me di cuenta por enésima vez de que nunca nada va a ser perfecto.

Siempre se me olvida. Sí, los dos queremos ser papás, sí, a los dos nos ilusiona y SÍ… Los dos tenemos vidas que queremos conservar. Pero gracias a Dios los dos estamos conscientes de que con un bebé eso va a ser imposible y que todo va a cambiar.

Y los dos queremos ese cambio. Pero también es cierto que ninguno de los dos sabe cómo va a ser ese cambio ni cómo vamos a afrontarlo… entonces ¿Para qué anticiparnos y preocuparnos por cosas como que él no le vaya a parar bolas o que yo voy a estar constantemente histérica?

Voy a hacer todo lo posible en seguir enfocándome en la ilusión que me da tener un hijo.

28 de agosto…

Hoy me vino la regla y, aún con las infinitas peleas que he tenido con Nacho en los últimos días, me sentí algo decepcionada.

Pero también me alivié. No era el momento, pues.

¿Será que todavía no es el momento? Hace nada estaba demasiado emocionada con ser mamá y ahora me alivio porque no lo voy a ser aún.

Pero bueno, tengo la regla – normal que esté hormonal e indecisa con todo…

No me soporto, tengo cero ganas de escribir, chao.