¿Qué se siente ser hija de un mal padre?

Mi papá me abandonó
-Mi papá me abandonó-

“Ese irresponsable de su papá”, “El mujeriego de su papá”, “El machista de su papá”, “Ese patán que tiene usted como papá”, son algunas de las frases despectivas que le he escuchado a muchas mujeres cuando se refieren a los padres de sus hijos y creo que es el reflejo de una sociedad en la que cada vez más mujeres son madres solteras.

Yo soy una mujer de 31 años, hija de una madre soltera a la que su pareja (o sea mi padre biológico), le pidió que abortara una vez se enteró de que estaba embarazada.

Tengo su apellido porque cuando yo tenía un año se acercó a mi madre para conocerme y pedirle que lo dejara asumir su responsabilidad como papá y ella creyó que era su deber no impedírselo, aunque por obvias razones no era lo que quería hacer.

Y así fue como mi madre, sin saber, aceptó que yo en vez de papá, tuviera un proveedor económico.

Mi papá me abandonó, pero se convirtió en el proveedor

Él, mensualmente giraba un cheque para pagar todos mis gastos. Cuando ella le decía: “A la niña no le sirven los zapatos”, llegaba con 10 pares de todos los colores y ella le devolvía 8 porque no quería malcriarme.

Ella, la mujer más noble que yo haya conocido, nunca me habló mal de él, ni me contó lo que sufrió cuando quedó embarazada, tampoco me describió la angustia que sintió al tener a toda su familia en su contra por el error que cometió, más la impotencia de que él le propusiera matarme como solución al “problemita” que yo suponía.

Mi mamá, que tomó las mejores decisiones siempre pensando en mi bienestar, me decía que lo llamara en su cumpleaños, el día del padre, que le contara que me había ido bien en el colegio (ese que él pagaba) y que le mostrara los dibujos tan lindos que había hecho…

En fin, ella hizo todo lo que estaba en sus manos para garantizar que tuviéramos un vínculo fuerte y a pesar de que él fue un patán, yo nunca lo supe de su boca.

Y hoy agradezco que fuera así, porque no me imagino de niña teniendo que lidiar con semejantes cosas.

Yo no lo odio, gracias a que mi mamá nunca sembró ese sentimiento en mí, pero tampoco lo quiero o lo respeto como papá, porque cuando crecí y tuve consciencia de todo lo que pasaba, saqué mis propias conclusiones y entendí que es un ser humano al que le tengo cariño, pero también una profunda lástima.

Porque ninguno de los cuatro hijos que tuvo con las tres mujeres diferentes que cayeron en sus redes, hoy dan fe de haber tenido un excelente padre y me imagino que cada día del padre se queda solo y nadie lo celebra con él, porque la verdad es que yo no siento las ganas de llamarlo ni siquiera para desearle un feliz día. Eso me parece un acto de hipocresía.

Pero hoy decidí escribir sobre él, por dos razones:

La primera, es que quisiera que todas las mamás que cometieron un error al escoger al padre de sus hijos, entiendan que lo mejor que pueden hacer es no sembrar odio en ellos, porque cuando tenemos la edad suficiente para entender y nos enteramos de lo que pasó, sacamos nuestras propias conclusiones.

Pero poner en contra a un niño indefenso es un acto bastante cruel, porque él no tiene la capacidad de discernimiento para entender por qué sus papás se llevan mal.

Y la segunda, es que hoy entiendo que una de las razones por las que tengo tantos apegos en mis relaciones de pareja y se me dificulta no buscar a mi papá siempre, es esa ausencia de figura paterna que siempre tuve.

Los papás que abandonan a sus hijos, no saben el daño que hacen

Esto es una realidad, los papás no saben el daño que hacen cuando no están ahí para vernos crecer, cuando no nos protegen, cuando no nos acompañan, cuando no cuidan de nosotras.

Hacen que seamos mujeres más frágiles ante este tipo de situaciones, porque la mamá por más buena mamá que sea, por más mujer maravilla que sea, no puede ocupar el rol que juega un papá en la formación del carácter de una mujer.

No digo con esto que uno no pueda vivir sin papá, ¡Claro que podemos hacerlo!, y no todas las mujeres viven lo que viví yo, pero nos hacen las cosas más difíciles.

Así que chicas, pensemos muy bien a quién queremos como padre de nuestras hijas y si la relación de pareja no funciona, no comentan el error de alejar a los hombres, porque también es cierto que a veces somos nosotras las responsables de poner distancia y no nos damos cuenta de que los únicos perjudicados son los hijos.

Y si usted es una de las mías y ya pudo resolver el problemita aquel con sus parejas, por fa deme una manito para saber cómo diablos borra uno semejante raya, y es capaz de tener relaciones más sanas.

Atentamente: La hija de un mal padre.

Foto: Pixabay.