¡No seas una compradora compulsiva!

En mi consulta, he visto a muchas mujeres obsesionadas por las compras o llenando vacíos existenciales con zapatos, carteras, cosméticos y cualquier otra cosa que las satisface fugazmente.

En el campo de la Psicología Clínica y la Psiquiatría, se ha descrito muchas veces el Trastorno de Compras Compulsivas (TCC), también llamado Oniomanía; definido como un trastorno del control de los impulsos según el Manual Estadístico Diagnóstico de las Enfermedades Mentales (DSM-IV).

La prevalencia está entre un 5% y 6% de la población y el 80% de los afectados son mujeres.

Las personas con Oniomanía, tienden a tener una dificultad importante para distinguir entre deseo y necesidad, lo cual crea la conducta excesiva de comprar.

Pero además, también se comportan de la siguiente manera:

  1. Tienen impulsos excesivos, irreprimibles y recurrentes por comprar, a pesar de las consecuencias negativas que pueden traer.
  2. Hacen intentos fracasados para controlar los gastos.
  3. Como consecuencia, suelen vivir un deterioro personal, laboral, familiar y social.
  4. Sus compras están asociadas a estados de ánimo negativos como la tristeza, frustración, mal humor y soledad.

Los expertos afirman que las compras compulsivas son una manera de compensar estados de sufrimiento psíquico, como aquel que se come la uñas o fuma de manera compulsiva cuando se siente atrapado dentro de una situación crítica. Cabe decir que las personas que realizan las compras compulsivas padecen de culpa y decepción casi inmediatamente del consuelo que el shopping puede brindar.

buying-15810_1920

Una vez, una mujer de 25 años, que era mi paciente me dijo: “Desde muy pequeña aprendí a llenar mis vacíos afectivos con cosas, mis padres no estaban para escucharme o darme consejos….Creo que se sentían culpables y por eso nos atiborraban las habitaciones con juguetes. Cuando crecí y me independicé, encontré trabajo y obtuve mi primera tarjeta de crédito, la cual copé y sobrepasé el límite al mes. Me sentía bien al comprar, pero luego venía la sensación de haber hecho algo indebido… Lamentablemente no podía controlarlo”.

¿Hay tratamiento? ¡Claro!

El tratamiento recomendado se basa fundamentalmente en la Psicoterapia Individual o Grupal para contener las conductas y enfrentar las emociones que desencadenan dicho problema. En ocasiones el apoyo psicológico suele acompañarse de algunos medicamentos para estabilizar el humor, cual garantiza un mayor éxito del tratamiento.

¿Por qué se da más en mujeres?

Las respuestas apuntan a sugerir que las féminas son más sensibles por la tendencia social que dicta que el surtirse de bienes materiales brinda bienestar mental, lo cual es un paradigma que se debe desmontar a lo largo de la psicoterapia, mientras al mismo tiempo se introducen conductas sanas y adaptativas para combatir el estrés.

El buscar ayuda es siempre la solución más viable, los profesionales de la salud poseen herramientas para palear dicho trastorno y lo primero que hay que tener en cuenta es reconocer que se tiene un problema sobre el cual tú no tienes el control.

¿Quieres contactar al psicólogo Roberto Santoyo? Llámalo o escríbele al 

+58 412 2900867 (Venezuela).

Fotos: Pixabay.