Cuando el SOP (Síndrome de Ovarios Poliquísticos) es la causa de tu metamorfosis

Cuando el SOP (Síndrome de Ovarios Poliquísticos) es la causa de mi metamorfosis

Si eres de las que no recuerda cuándo fue la última vez que le vino la regla, este artículo de nuestra ginecóloga de cabecera, Yuddysay Ng (@dra.yuddy ) es para ti, porque probablemente estés padecianedo Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP). Pero, ¡Tranqui! Esta nota es una luz al final del túnel. ¡Léela hasta el final!


¡Qué dilema cuando la menstruación se retrasa y desaparece por meses!

¡Qué fastidio tener la menstruación, pero qué felicidad cuando llega (porque no te viene nunca)!

¿Se puede ser tan contradictorio en la vida?

¡Claro que sí!

Hablemos de esa condición tan frecuente que hace desaparecer la menstruación por meses como si usaras un anticonceptivo inyectable: Es el Síndrome de Ovarios Poliquísticos, conocido comúnmente como SOP.

¡Seguramente te estás preguntando si lo tienes! Así que comencemos por unas preguntas sencillas para aclarar el panorama:

¿Tu menstruación no llega de forma espontánea?

¿Se retrasa por días?

¿ O se pierde por meses?

¿Se pierde un mes o más de tres meses?

Lo característico de este síndrome es precisamente lo que técnicamente llamamos “oligomenorrea” o “amenorrea”, que significa el retraso y ausencia menstrual (por más de 3 meses).

Es obvio que algo no anda bien, pero te explico lo que significa esto: El ciclo menstrual no está cumpliendo su función como debe y el proceso fisiológico de “ovular” no ocurre.

Entonces, cuando la menstruación pierde esa ciclicidad y decide dejarte en la larga espera, para los ginecólogos eso significa “anovulación”, o sea, no ovulas.

En algún momento, a muchas les habrá pasado por la cabeza lo bueno que sería que no les viniera la regla nunca más. Piensan que “no ovular” serviría como un método anticonceptivo natural.

 

¿Eres infeliz cuando te llega la regla? Este podcast es para ti

 

 

Pero no, no, no… ¡Cuidado! ¿Qué tal si el cuerpo decide hacerlo y damos tiro al blanco? Y si después de una noche romántica, no te viene la menstruación… ¿Cómo saber si es la bendita amenorrea o un temido embarazo?

¡Pues les cuento que ha sucedido!

Si pierdes la ciclicidad, también pierdes la cuenta. ¡No sabemos cuándo ovulas ni mucho menos cuando volverá la antojada menstruación!

Me motiva escribir sobre SOP por ser una condición tan frecuente y además porque es posible hacer prevención y marcar la diferencia en su historia natural, cuando cambiamos o incluimos algunos hábitos saludables.

 

Ahora, te cuento un poco de teoría sobre el SOP

Comencemos por describir qué es el SOP o Síndrome de Ovarios Poliquísticos.

Este es un trastorno que se caracteriza por la falta de ovulación y se expresa con retrasos de la menstruación y hasta ausencia de esta.

Pero para hacerlo más odioso, te puede producir acné y te comienza a crecer vello grueso en zonas como la barbilla, la mandíbula y el bozo.

Si miras tu abdomen, notarás que también tienes vello por debajo del ombligo ¡Y para colmo es grueso! De esos que no se logran disimular mucho con camomila y sol y que probablemente se volverán más gruesos si los afeitas. Eso se llama hirsutismo.

A tu cabello ya no le dura mucho tiempo el secado, porque la grasa llega enseguida a estropearlo, y ni hablar de la grasa en la cara, no hay jabón que pueda controlarla.

Empiezas a ganar unos inexplicables kilos extra y por más que te inhibes de comer, no logras bajar de peso ni reducir talla. Comienzas una dieta el lunes y el miércoles se te olvida porque la ansiedad por el dulce es más fuerte y te vence. Ni hablar de la frustración que sientes cuando no logras tener la fuerza de voluntad para controlarte.

Tu ombligo se vuelve más profundo, lo que quiere decir que ganas tejido adiposo y tu vestido favorito ya no te entra. Miras cómo han oscurecido tu cuello y axilas, que aunque parecieran sucios, no lo están. Se trata de manchas que aparecen en los pliegues y que no sabes cómo ni por qué están allí.

Todo esto sugiere que hay “resistencia a la insulina”.

Lo que acabo de describir es el SOP en su máxima expresión, pero hay un amplio rango y puede manifestarse en forma más leve sin que aparezcan algunos de los síntomas que te mencioné antes.

Por favor no te asustes, que esa no es mi intención

No quiere decir que si tienes SOP, tendrás, necesariamente, TODOS estos signos y síntomas.

Hay quienes no suben de peso, ni tienen acné; pero no les llega la menstruación mensualmente.

Así que si ya tienes varios de estos signos y algo de sobrepeso, anímate a darle solución, porque sin ánimo de sonar amenazante, te sugiero que no te descuides. El SOP avanza lentamente, a veces no notas los cambios y de repente, te miras en el espejo y ves que has hecho metamorfosis gracias a él.

Muchos artículos sobre el SOP hablan de los signos, síntomas y cómo podemos manejarlo, pero una de las cosas que me gusta resaltar es de lo que poco se habla…

La repercusión a largo plazo, cuando no lo tratamos o cuando no hacemos cambios necesarios en nuestros hábitos, puede ser compleja. La resistencia a la insulina no tratada, puede convertirse en diabetes, y la menstruación que no se induce, sumada a la obesidad, puede causar hiperplasia endometrial (que es el crecimiento exagerado y desordenado de lo que se descama con la menstruación). Esto puede producir cáncer de endometrio.

Se dice que su causa es una disfunción en el eje hipotálamo-hipófisis-ovario, pero saberlo no nos ayuda a encontrar la solución, así que concentremos nuestra fuerza en qué podemos hacer para liberarnos de este síndrome.

 

Sí hay maneras de combatir el SOP

Vas al ginecólogo y te indican píldoras, claro, ese es nuestro caballito de batalla cuando ya tienes mucho tiempo sin ver la menstruación; pero aclaremos algo, hay quienes odian tomarlas y no a todas les va bien. Muchas sienten hinchazón porque retienen líquido, les da malestar estomacal y náuseas, la líbido queda abolida y sufren fuertes dolores de cabeza, solo por mencionar los síntomas más comúnes.

No satanizo el uso de anticonceptivos orales para estos casos, pero les aseguro que podemos buscar otras opciones. Por eso insisto en promover cambios de hábito y estilo de vida como primera opción en el tratamiento de esta condición.

Basándonos un poco en la ciencia y apegándonos a las recomendaciones de expertos, vale la pena citar que el Colegio Americano de Obstetras Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad de Obstetras Ginecólogos de Canadá (SOGC), indican que cambios en el estilo de vida que lleven a la pérdida de peso, la inclusión del ejercicio como rutina y los cambios en la alimentación, reducen el riesgo de diabetes mellitus y por ello, hacen énfasis en que esto debe considerarse como el tratamiento de primera línea en el SOP.

Estas modificaciones pueden ser tan poderosas y beneficiosas, que puedes lograr restaurar la ovulación y tu menstruación: disminuyen la insulina, mejoran los niveles de hormonas masculinas que fueron los responsables de tu metamorfosis y voilá… Disminuyen y desaparecen los desagradables signos de masculinización que mencioné anteriormente.

Es un proceso que toma su tiempo, así que ten paciencia, este es el secreto para que algo dure en el tiempo. Tomará unos meses en revertirlo, pero los resultados son buenos, ¡Te lo prometo! Aunque también dependerá de la seriedad y el compromiso que tú le des.

 

La alimentación juega un rol importantísimo

Aunque mi especialidad es la ginecología y mi pasión es la fertilidad, creo que en otra vida fui nutricionista o nutrióloga (me encanta), así que aquí te dejo algunas sugerencias de alimentación que te pueden ayudar a dar el primer paso:

  • Evita el consumo de carbohidratos de alto índice glicémico. En este grupo entran los alimentos con harina de trigo como pan, pastas, galletas, pizzas, los cereales y si quieres ser más estricta, evita también la papa y la yuca. Sustituye por camote o batata, quinoa, arroz, auyama o zapallo.
  • Consume vegetales como calabacin, berenjena, chayote, pepino y zanahoria.
  • Deja el consumo de azúcar y limita el uso de sustitutos como Stevia, eritritol, Monkfruit. Las sodas, refrescos, bebidas energizantes y jugos en tetrapack generalmente tienen alto contenido en azúcar y al eliminarlos de tu alimentación estarás dando un gran paso.
  • Limita el consumo de frutas, ya que la fructosa igualmente tiene la capacidad de elevar la insulina.
  • Recuerda que el tamaño de las porciones también es importante.
  • Por supuesto, aquí no hay cabida para los snacks, chocolate ni galletitas ¡Lo siento!

 

Espera, que aún falta algo imprescindible 

Mover el cuerpo. La actividad física es fundamental y aunque lo ideal es que te adhieras a un plan de ejercicio, entiendo que pueda ser complicado o aburrido.

Si ya lo haces, ¡Entonces listo! ¡Mantente así! Si eres principiante y nunca has hecho ejercicios, ¿Qué tal rutinas sencillas como caminatas de 30 minutos, al menos 3 veces por semana?

Pero podemos ser más creativas, por ejemplo, baile, zumba, step, danzation o cualquier otra modalidad de baile que te agrade, si te gusta bailar o quieres hacerlo más entretenido.

A fin de cuentas, lo que importa es que muevas el cuerpo.

Aquí estaré para ayudarte si tienes alguna consulta.

Sígueme en mi Instagram: @dra.yuddy

¿Te animas?

 

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Foto por Ava Sol en Unsplash