La historia de la primera cita que tuve conmigo misma

Masturbación femenina Asuntos de Mujeres

Tengo 37 años y acabo de descubrir que puedo masturbarme sin culpa ¡y disfrutarlo! Sé que he llegado tarde, pero bien dice el dicho, más vale tarde que nunca, ¿no? El tema es que siempre pensé que este acto estaba asociado solo a los hombres. ¡¡Qué error!!

Quizás para muchos puede sonar hasta ilógico; sin embargo, mi educación sexual provino del colegio y estaba orientada a cubrir temas como órganos reproductores, enfermedades de transmisión sexual y métodos anticonceptivos, por lo que en ningún momento escuché y mucho menos leí palabras “masturbación” y “orgasmo”.

Es que hasta me cuesta decir estas palabras libremente.

Crecí rodeada de mujeres, y mi madre nunca habló de esos temas conmigo, así que sólo escuché (sin querer) la palabra “masturbación” entre mis compañeros del género masculino. Normal, todos los hombres hablaban del tema de forma natural y hasta con tono de juego y orgullo, pero en lo que veían que alguna mujer se acercaba, cambiaban el tema.

Así que a mis 37 años decidí internalizar mis conversaciones con mi amiga Sex Coach, quien ya tenía tiempo asesorándome y guiándome para que pusiera “manos a la obra”.

Tomé la rienda de mis temores para embarcarme en el autoconocimiento, porque como mujer quiero conocer y aceptar mi vulva, que había dejado olvidada. No sé si a alguien más le ha pasado, pero la primera vez que la vi no me gustó nada y generó en mí hasta rechazo. Y me preguntaba, ¿Cómo esta parte de mi cuerpo, que no me gusta, puede ser canal de placer? ¡Esto TENÍA que resolverse!


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Decidida a llevar cabo las tareas que me había trazado en su momento con mi amiga Sex Coach, me di cuenta de que algo me estaba frenando, y era ese rechazo hacia mi propio cuerpo y la vergüenza a tocarme cuando otro podría hacerlo, ya que estoy casada y nunca había pensado que yo también podía proveerme de placer.

Mi cabeza no paraba y me encontraba en una lucha interna de creencias: los hombres se masturban las mujeres no, y si tienes pareja no necesitas masturbarte. Esto no podía seguir, debía atacar el problema de raíz y cambiar mi enfoque, así que comenté mi situación a mi Psicoterapeuta, quien con mucho tacto me dio el empujón que me faltaba y además me recomendó el libro “Nacidas para el placer” de Mireia Darder, lectura obligatoria que además, compartiré con mis hijos llegado el momento. Leo esto y pienso, ¡Cómo he cambiado con solo querer masturbarme!

La teoría la tenía controlada, mi amiga Sex Coach y mi Psicoterapeuta, estaban con tutorial en mano y en plan cheerleaders animando “¡Venga Caro! Sí que puedes!” Pues por ahí me fui y decidí llevar a cabo mi faena, en plan “MasturDate” y con lencería nueva a punto para un primer encuentro. El día aún estaba por definirse, es lo que tiene estar casada con dos niños… Y no quería interrupciones ni “invitados”.

Mientras preparo mi “MasturDate” pienso que el desconocer estos temas me hace plantearme como madre la tarea de informar a mis hijos sobre la masturbación, el orgasmo, sobre la sexualidad de una forma clara y responsable, porque es cultura y forma parte de nuestra naturaleza.

Solo tuve dos intentos, el primero fallido porque me quedé dormida, vestida y emocionada, esperando que se dieran todas las condiciones. Pero la segunda, ¡Ay, la segunda! La dibuje en mi mente, la recreé tanto que estaba contando las horas, sentía las cosquillas de la excitación, ¡Buf! Nada más imaginarme la situación ya me dejaba preparada.

Me dije “es ahora o nunca” así que acosté a los niños rápido (incluido mi esposo), me vestí para la ocasión y con lubricante a tiro empecé la faena.

Cuento el proceso porque quiero resaltar que a estas alturas sigo sintiendo que debo ocultarme de mi pareja, cuando quizás sea algo que podemos compartir juntos y que puede ser una manera nueva de interactuar. Pero bueno, ¡un paso a la vez! ¡Sin presión!

El caso es que estaba tan en situación, que fue empezar a tocarme y en minutos sentir esa sensación tan placentera, es un punto de no retorno, seguí, seguí… ¡Seguí!!! ¡Hasta que tuve mi primer orgasmo con la masturbacion!!!!!  ¡Síi!!! ¡Sí se puede!!!

Tener esta primera cita conmigo me permitió conocer mis puntos de placer y aceptar que yo también puedo darme placer. Y como dice mi amiga Sex Coach: “Un Orgasmo al día da alegría”. ¡Esto es sólo el principio!!!

Y hoy puedo decir: “Misión cumplida”.

Próximo paso: hacerlo con mi pareja… ¡Esta historia continuará!


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