Desahogo de una mamá soltera en cuarentena

desahogo de una mamá soltera en cuarentena

Quisiera tener ese tiempo que tanto dicen en redes: para hacer un curso, para leer muchos libros, para hacer ejercicio, para dormir, para no hacer nada. Pero soy una mamá soltera en cuarentena.

También quisiera usar estas semanas para “encontrar” algo «productivo» que hacer. Pero resulta que no. Que algunas mamás con esta situación tenemos que hacer más magia de la acostumbrada para medio lidiar con el día a día. Y si eres soltera, más. Y si trabajas, aún más. 

Vivo con un niño de casi 5 años, tengo que trabajar y hacer lo posible porque la casa no se nos venga encima. 

Trabajo a medias porque a cada rato hay una interrupción. No tengo un segundo sola. 

Y lo confieso: hay veces que el mal humor me gana y grito. Soy esa mamá impresentable que vemos en las películas, que está obstinada de las preguntas de su hijo, de los “¿Por qué?”, de los súper héroes, de cocinar y lavar y lavar y cocinar, y viceversa, en sentido contrario todos los días, varias veces al día.

Y cuando por fin el niño se duerme y tengo un chance para respirar, cierro los ojos y agradezco…

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Agradezco tener un techo, una alacena llena de comida, un trabajo que me sigue pagando. Porque es tanta la gente que la está pasando verdaderamente mal hoy, que no queda de otra sino agradecer y preguntarles a los tuyos cómo están, distraerlos un rato y seguir. 

Duermo como cualquier mamá soltera de un niño de 4 años: a medias. Me despierto y empiezo de nuevo. Medito mientras lavo los platos y me llego a preguntar de qué se trata todo esto, de qué nos sirve todo esto, de qué sirve tener hijos, trabajar, hacer dinero. ¿Hay lógica detrás de todas esas decisiones? Vuelvo a la realidad y sigo. 

La enseñanza de una mamá soltera en cuarentena

Sin duda, tenemos más paciencia de lo que creemos y nuestra mente nos permite soportar un poquito más si le damos el chance de respirar, llorar, escribir, gritar, bailar o lo que sea necesario para liberarla un poco de la presión que estamos viviendo. 

Respira. Lo estás haciendo lo mejor que puedes… y eso basta.

¿Ya leyeron un artículo que escribí hace un tiempo que se llama: No nací para ser mamá, pero lo soy?

¡Vayan y léanlo!


 

Sabemos que no hay una sola manera de hacer las cosas, y que cada familia es un mundo. ¡No queremos dar lecciones aquí! Ustedes lo saben; pero, de todas maneras, les dejamos esta entrevista que le hicimos a Pía Jaramillo de @tudocdiceen la que te contamos cómo puedes estar en casa con tus hijos, sin llegar a la locura.

¡Disfrútenlo!