Cuando sales embarazada es muy común que compres libros y busques información en internet sobre tu estado. Sin embargo, es importante filtrar toda la información y más cuando se trata de nuestra salud.
Muchas mujeres llegan a mi consulta preocupadas por su imagen corporal durante el período de gestación; algunas de ellas dejan de comer o comen por dos.
Ambas son opciones incorrectas.
Recuerda que una alimentación balanceada les asegurará a ti y a tu hijo más salud y menos complicaciones. La nutrición durante esta etapa es un determinante clave del crecimiento de tu bebé, su peso al nacer y la morbilidad de los mismos; una nutrición deficiente a menudo conlleva a efectos perjudiciales a largo plazo e irreversibles para el feto.
A medida que avanza el embarazo notarás evidentemente el aumento de peso, pero tranquila, todo va destinado al feto y a los tejidos maternos.
Te explico: aproximadamente el 25-30% del peso ganado es utilizado por el bebé, 30 a 40% termina formando parte de la placenta, el útero, los pechos y líquido amniótico y cerca del 30% son los depósitos maternos de grasa para la lactancia.
Es por ello que aquí te dejo algunos consejos sobre la alimentación durante tu embarazo:
1. Incluye en tu menú alimentos de todos los grupos: granos, cereales, tubérculos y plátanos; hortalizas y frutas; leche, carnes y huevos; grasas y aceites y azúcares (azúcar refinada, papelón, miel) ¡este último grupo consúmelo con mucha moderación!
2. La ingesta de comida debe ser moderada y distribuida en cinco o seis veces al día. Come poco a poco y mastica bien los alimentos. De esta manera reduces la sintomatología gastrointestinal como las náuseas y vómitos.
3. El aceite recomendado en la preparación de alimentos es el que contenga ácidos grasos poliinsaturados, como el aceite de oliva y el de maíz.
4. Es preferible que consumas carne blanca como el pollo y pescado; el queso y la leche con bajo contenido de grasa y proteínas vegetales (soya, frijol).
5. La leche de vaca comúnmente contiene los requerimientos de calcio, vitamina D y proteína, pero no es un alimento aceptable para todas las mujeres.
6. Los alimentos particularmente ricos en hierro son la carne de res, el pollo, el pescado, las legumbres, los vegetales verdes. Pero ¡ojo! el té y el café pueden unirse al hierro e impedir su absorción, por lo que debe evitarse su ingesta durante las comidas.
7. Es preferible el uso moderado de sal.
8. Bebe abundantes líquidos a fin de evitar el estreñimiento, entre 6-8 vasos de agua al día.
9. Elimina productos dañinos, tales como alcohol, cigarrillo y drogas ilícitas, no les hace bien ni a ti, ni a tu bebé.
10. Recuerda lavar muy bien las frutas y vegetales que consumes crudos.
11. Los antojos se producen entre un 60% y 90% y tienen que ver con un componente emocional, más que con una necesidad fisiológica. Cumple esos antojos de vez en cuando en vez de evitarlos; ahora bien, no siempre porque esto puede generar un desorden alimenticio.
12. En el caso de que realices algún ejercicio físico, consulta con tu médico, ya que aquellos ejercicios violentos o que produzcan fatiga no son aconsejables.
13. Y por último y no menos importante, acude a un nutricionista ya que individualizaremos cada caso.
Recuerda mamá: del cumplimiento de tu plan de alimentación, dependerá el bienestar tuyo y de tu hijo.
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