¿Has oído hablar de la salud vaginal? Te lo explicamos…

La salud es el estado integral de bienestar físico, emocional y psicosocial. Poco atendemos a ciertos factores que deterioran paulatinamente nuestra salud, bien sea porque ignoramos el alcance de su desatención o porque incorporamos la sensación de malestar y nos habituamos a ella, como sucede con el estrés crónico, que tanto altera el equilibrio emocional y físico.

Aquí es importante que recuerdes que todo lo que piensas y sientes tiene una traducción neuro-bioquímica, que se traduce en lesión o equilibrio, dependiendo del tipo de emociones y pensamientos que predominen en tu cabeza.

La vagina no está exenta de malestares. No es invisible, aunque esté algo escondida y es parte del genital femenino, así que integraremos la vulva a todo este conjunto.

Nos enseñan a cuidarnos la piel de la cara, pero de la vagina ni se habla

Con el tiempo, las relaciones sexuales, los cambios hormonales, el uso de anticonceptivos (algunos producen cierto grado de sequedad vulvar y vaginal), espermicidas y otras sustancias, incluso en las mujeres sanas, generan cambios que alteran su micro-ambiente.

Para que entiendas, la vulva y la vagina, como todo nuestro cuerpo, tienen microorganismos que siempre están allí y se conocen como flora normal; la alteración de este pequeño ecosistema altera las condiciones fisiológicas y funciones de este tejido tan delicado, haciendo a toda el área vulnerable a la inflamación, dolor e incluso infecciones que pueden desencadenar hasta en infecciones urinarias, que en las mujeres, por tema de anatomía (contigüidad de 3 orificios: uretra, vagina y ano), es más fácil que se dé.

cuidado de la vagina

Debemos intentar mantener la elasticidad, pH, integridad epitelial, humedad y microbiota de la vagina lo más adecuado posible, y esto se logra a través del cuidado constante.

Así evitarán las agresiones infecciosas y traumáticas (pequeñas fisuras durante el coito, por ejemplo) y la disminución marcada del trofismo durante la menopausia.

¡Hay que hidratar y cuidar la vagina como la cara!

No es lavarse 20 veces al día, ni usar lavados vaginales, porque éstos alteran todo el microambiente que desde aquí defendemos.

No estamos hablando del uso de medicación ni sustitución hormonal, solo hacemos un llamado a que te cuides, y hay muchas fórmulas de parafarmacia que puedes escoger, sin parabenos ni sustancias tóxicas.

Las más recomendadas son aquellas que tengan alguna de estas características:  hidratante, antiinflamatoria y antioxidante, inmuno-moduladoras locales (mejoran las defensas locales); pre o pro bióticas (estimulan y reequilibran la flora normal) y regeneradora tisular (que estimule la formación de colágeno o antiséptica). Fórmulas con ácido hialurónico, clorhexidina, neem o coriolus versicolor (microorganismos), té verde y aloe vera, por ejemplo.

Mi recomendación es que vayas a la farmacia y pidas una crema de hidratación vaginal, que no es lo mismo que un lubricante.

¿Cómo usarlas? Siempre hay que consultar a un especialista médico si hay algún síntoma vulvar o vaginal. Para las que no tienen síntomas, no esperen a que llegue la menopausia para acelerar los cuidados. Usar uno de estos medicamentos dos veces por semana, ya es un buen gesto para tu vagina y vulva.

Pueden escoger hidratantes externos o internos y siempre leer muy bien los prospectos.

Entonces, con una higiene genital diaria (durante la ducha) y algunos cuidados extras, como hidratarse días alternos los tejidos de la vulva y la vagina, éstas estarán saludables, se disminuirá el riesgo de infecciones y otras agresiones y las sensaciones definitivamente serán percibidas mucho mejor.

Así que hasta tu salud sexual se ve mejorada ¿Qué esperas?

La vulva y la vagina son parte de ti, conéctate con ellas y cuídales, haz de ellas tendencia.

En GetMine te pueden ayudar con tus dudas sobre sexualidad y salud sexual. No dejes de ver su página web: GetMine

Fotos: Canva  y Pixabay.