Las cosas inesperadas de la maternidad

Cuando somos mamás, de pronto nos vemos enfrentadas a lo inesperado, a lo que pensábamos que no nos iba a pasar o al hecho de no llevar tan fácilmente como pensábamos ciertas dificultades.

Vernos vulnerables, inexpertas, desorientadas e incluso no disfrutando tanto como esperábamos, nos puede llenar de sentimientos de culpa, frustración o tristeza.

Algunas de esas sorpresas inesperadas que pueden coexistir con el disfrute de ser mamás, pueden ser:

  • La inexperiencia y la inseguridad producto de no saber si se están haciendo bien las cosas
  • La lactancia y sus esfuerzos, dificultades o simplemente, su diferencia con lo imaginado.
  • Las molestias de la recuperación física de una cesárea o de un parto complicado.
  • Un cuerpo que resulta desconocido y extraño, que no es ya el cuerpo gestante, pero tampoco el de antes
  • La tristeza “normal” (maternity blues) o la depresión posparto.
  • Perder toda la atención recibida en el embarazo, pues toda ahora se concentra en el bebé
  • La falta de sueño y constatar que noche tras noche ya no es posible dormir bien.
  •  La gran dependencia del bebé y la pérdida de la propia independencia.
  • Insuficiente ayuda, apoyo, compromiso o comprensión por parte de la pareja.
  • Cambios en la vida sexual y en la dinámica de la pareja y de la familia
  • La confusión que generan los consejos contradictorios que se reciben de familiares,amigos, libros, médicos y expertos de todo tipo.
  • Los conflictos que se reanudan con nuestra propia madre y que creíamos ya resueltos
  • El intento de compaginar distintos roles y lograr un nuevo orden en medio de algo que parece caótico.

La receta para ser mamá está llena de ingredientes más bien conceptuales, intangibles y difíciles de cuantificar: amor, paciencia, confianza, intuición, etc. La preparación de esta receta es un arte, más que una técnica y es producto de una construcción personal, progresiva, llena de ensayos y errores, con un resultado casi siempre impredecible, del que se tiene noción mucho tiempo después.

En un próximo post, les diré cómo recorrer este camino difícil pero maravilloso.

Foto: Pixabay