Lupus: Un diagnóstico que transformó positivamente mi vida

Autoinmune, incurable, crónica, fulminante, MUERTE… Sin duda, estas podrían ser las primeras palabras que vienen a tu mente cuando eres diagnosticado con una enfermedad de alto riesgo de manera sorpresiva.

Sin embargo, debo decir que mi historia ha sido un tanto diferente.

Fui diagnosticada con Lupus Eritematoso Sistémico a los 15 años de edad, una enfermedad autoinmune que puede atacar cualquier tejido y podría ser fulminante o totalmente controlada.

No puedo negarles que un diagnóstico de este tipo cambia por completo tu estilo de vida, pero la buena noticia es que yo jamás había escuchado nada acerca del lupus, así que no me alarmé ni me preocupé, aunque mi mamá solo conocía a dos personas con esa enfermedad y una de ellas había fallecido. Se pueden imaginar su angustia…

Lo que sí fue inevitable, es que ocurrieron drásticamente cambios físicos en mí. Aunque siempre fui de contextura delgada, adelgacé mucho más, mi cabello casi se cayó por completo y entré en un fuerte tratamiento en el que tomaba hasta 10 pastillas diarias con inyecciones mensuales intravenosas.

Me fue prohibido el estrés y el sol, y mi humor cambiaba constantemente; en principio no quería contarle a nadie, pero mis compañeros del colegio estaban asustados pensando que yo iba a morir o que tenía algo muy grave. Al conocer la noticia, quedaron un poco más tranquilos porque yo les dije que mis anticuerpos estaban como locos y me atacaban; pero que eso pasaría.

Sin embargo, el resto de las personas que conocían bien lo que me sucedía, me decían que yo no sería capaz de estudiar Ingeniería (la carrera que elegí), que tenía que llevar una vida muy pasiva y que probablemente no tendría hijos.

Esto para mí resultaba traumático, porque desde pequeña soy muy activa; así que decidí no prestarles mucha atención y continúe enfocada en terminar mi año escolar con el mejor promedio del salón.

Cualquier persona desde afuera podría definirlo como momentos muy oscuros, yo sin saber por qué me mantenía motivada, hoy entiendo que allí inicia mi primer proceso de transformación de oruga a mariposa.

Con el tiempo me di cuenta de que mi calidad de mi vida estaba influenciada directamente por cómo estaban enmarcadas mis acciones, es decir, en el estrés o la tranquilidad, en la alegría o tristeza, en la armonía o la depresión.

Es por eso, que durante muchísimos años trabajé en un presente placentero, leí metafísica, practiqué meditación, cultivé mi espíritu a través de la iglesia católica, comencé a entender que no podía sumergirme en una burbuja, que el sol es vida y que el estrés estaría presente en todo momento, pero estaba en mí equilibrarlos.

Así que mi salud se convirtió en el tesoro más preciado y el lupus en solo una condición de vida; por tanto para la sorpresa de muchos, decidí convertirme en Ingeniera y ¡SORPRESA! lo logré.

Pero además, estudiar psicolingüística ha sido un salto de resultados trascendentes. En primer lugar, porque si bien es cierto que todos estos agentes activadores están latentes a través de las diferentes técnicas de la psicolingüística, logro mantener una mente en orden y este orden me permite mantener mi orden celular. Y cuando me refiero a orden no me refiero a disciplina, rigidez o lineamiento; sino más bien, a flexibilizar mis conductas rígidas, a disfrutar de las cosas hermosas que tiene la vida, a desordenar el orden o a ordenar el desorden…

Simplemente a liberar endorfinas…

Quiero decirles a todas las personas que tengan este diagnóstico como YO, que cuando aceptamos, inmediatamente nos transformamos porque aprendemos a conocer nuestro cuerpo en sus niveles físicos, espirituales y mentales. Adicionalmente, entendemos que para las pacientes con lupus cualquier evento estresante es señal de alerta roja para la salud, entonces la idea es enfocar nuestras acciones en tomar las riendas de nuestro sistema inmunológico.

Todo depende de ti y de cuanto cuides tu cuerpo, y si se presenta alguna crisis lúpica, logres retomar el control desde el Amor y la Alegría porque son de los más grandes antídotos GRATUITOS que espantan al Lupus que llevamos dentro.

Enfoca tu atención  en buscar cuáles han sido los beneficios y aprendizajes que te ha dejado el diagnóstico y no sigas preguntando por qué, sino Para Qué.

Yo en lo particular, he descubierto a raíz del Lupus mi nueva faceta como conferencista, pero sobre todo como motivadora, porque hablo desde la experiencia, he aprovechado mis crisis de lupus para escribir artículos, cosa que no sabía que podía hacer y he descubierto que tengo el don de sanar con rapidez.

Cuando estén en crisis siempre recuerden esta frase:

«Cuanto más oscura es la noche más cerca está el amanecer«.

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