Día del orgullo gay 2020. “No puedo creer lo que estoy leyendo”

Orgullo gay asuntos de mujeres

¿Por qué se celebra el orgullo gay? ¿Por qué criminalizan el amor? ¿Qué tiene que ver la religión en todo esto? De esto escribe Giuliana Ippoliti ( @giuliana.ippoliti )


He leído tantas veces esa frase en los últimos días, que por momentos me ha parecido estar teniendo un déjà vu. De hecho, acabo de leerla hace instantes en Twitter. Había un vídeo de una comentadora egipcia diciendo que a los homosexuales hay que matarlos, porque sí… sin mediar palabras. Y claro que alguien respondió a tales alegatos: “No puedo creer lo que estoy leyendo”.

 

 

Pues vayan creyéndoselo. Solo hay que entrar en una red social que aplauda la libertad de opinión y pensamiento, para comprobar que aún hay personas que sienten un profundo rechazo hacia los homosexuales. Bueno, por decir personas… Porque si vamos más allá, y hablamos de los Estados… ¡Prepárense! Hay 73 países en el mundo que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo. ¡73!

 

Día del orgullo gay 2020

 

El orgullo gay se celebra por, podríamos decir, dos cosas:

  • Mostrar orgullo por quienes somos. Decir que no tenemos nada malo.
  • Crear conciencia colectiva sobre los problemas que enfrenta la comunidad (y cómo solucionarlos).

 

¿Por qué criminalizan el amor?

En el 2010 yo estaba en Kenia haciendo un voluntariado. Sí, soy venezolana y me fui a ayudar a niños y niñas pobres de otro país que no era el mío. Y, aunque muchas veces tengo que dar explicaciones por mi decisión, ese no es el tema hoy. En aquél entonces aprendí una de las lecciones más importantes de mi vida.

Recuerdo estar viendo en la televisión una serie de vampiros que en su tiempo se volvió muy famosa. Estábamos en la única casa de toda la villa en la que había un aparato de esos, así que había muchas personas en el lugar. De pronto, apareció una escena de amor. Un beso entre un hombre y una mujer. Los mayores les pidieron a los niños que se taparan los ojos, cosa que ellos hicieron rápidamente.  Que conste que no se trataba de una escena de sexo, era un beso, y, además, heterosexual. Pero eso no fue lo curioso.

Lo interesante vino después, cuando los vampiros comenzaron a asesinarse los unos a los otros y ningún adulto les ordenó a los pequeños que no mirasen esas escenas violentas. Fue entonces, a mis 23 años, viviendo en una villa remota de África, que entendí por qué la humanidad está tan jodida. (Y me disculpan el francés).

No al amor, sí a la violencia. Ese fue, más o menos, el mensaje que me dejó aquel día. Por eso, quizá, es que tenemos tan institucionalizada la segunda. Tan normalizada.

 

Amor gay en el siglo XXI

La religión es un gran problema. Sé que me voy a ganar el descontento de algunas personas, y tal vez, este artículo dejará de ser leído de inmediato. Pero las cosas hay que decirlas como son.

Tenemos muchos años creyendo que la homosexualidad es un asunto religioso cuando no es verdad. No se trata de lo que dicen las escrituras, ni de lo que el vaticano quiere hacernos creer. Lo siento, pero no. Y de ser así, la biblia establece como pecado muchas de las cosas que hacemos cotidianamente. Como pasar el periodo de menstruación junto a nuestras parejas (Levítico 15:19-33), o leer y escribir… e incluso los tatuajes (En Levítico 19:28).

Lo digo, porque pareciera ser una respuesta automática a la homosexualidad, la historia de la creación con Adán y Eva, o lo de Corintios y los hombres que se acuestan con hombres, para finalmente llegar a Sodoma y Gomorra. Ya todo esto está dicho hasta el cansancio.

Y digamos que todo esto es cierto. Que Dios todopoderoso odia la homosexualidad y por eso está permitido que en Irán ahorquen a jóvenes, que Chechenia existan Campos de Concentración para homosexuales, y que Sarah Hegazy, una joven egipcia, lesbiana y exiliada, se suicidara porque “intentó encontrar redención y falló”.

Ahora vamos a pensarlo mejor… ¿Acaso Dios le ha dado a esos Estados la potestad de quitar vidas sin que eso les convierta en asesinos? ¿Sin que sea un pecado para ellos? Yo creo que no.

 

¿Qué pide el colectivo gay?

Lo que piden (pedimos) las personas homosexuales es derecho, igualdad y libertad. Cosas que, por cierto, están establecidas en todas las cartas magnas de los países democráticos del mundo, y, además, en la Convención sobre los derechos humanos de la ONU.

Me explico. Que no es un tema de ir o no al infierno, es una cuestión de recibir un trato igualitario. Tener derecho…

Al matrimonio. A compartir un seguro con tu pareja, a dejarle una herencia, a que esta persona pueda tomar decisiones importantes por ti, en caso de que tú no puedas, digamos, porque estás en coma, etc…

A la adopción. ¿Quién dice que una pareja homosexual no puede criar bien a una persona? ¡Rusia! por ejemplo.

 

 

A tener un empleo digno (el colectivo transexual queda constantemente excluido de trabajos formales), etc.

Yo misma he tenido empleos en los que no me sentido con la libertad de hacer pública mi preferencia sexual. Claro, estoy hablando de que trabajaba en una embajada árabe, y ya vieron ustedes aquel vídeo al inicio de este artículo…

¿Sabían que, por ejemplo, un ambiente laboral gay friendly representa una mejoría en el desempeño profesional? Pues, sí. El no tener que pensar en qué pasaría si se enteran de que soy gay, o cuidar muy bien las palabras que dices cuando te preguntan por tu pareja u otro, hace que cierto estrés se diluya y el empleado pueda concentrarse en lo que ha ido a hacer a ese lugar: trabajar.

 

La vida por encima de la sexualidad

La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Esto se viola cuando…

Se asesina a alguien debido a su orientación sexual.

Declaran ilegal la homosexualidad.

Permiten que se les agreda a los homosexuales. O cuando las agresiones quedan impunes.

Cuando se le propicia a una persona lesbiana o transexual una “violación correctiva”.

En el momento en el que alguien debe pedir asilo en otros países para poder cuidar sus vidas.

Cuando se le quita la asistencia de salud a alguien por ser homosexual.

 

¿Qué puedes hacer tú?

Implícate en causas sociales que afecten a personas homosexuales. Instrúyete sobre por qué se celebra un día del orgullo, ten empatía, comparte esta información, sé parte del cambio.