Practica la «Operación bikini» para tu autoestima

Operación bikini en verano

Soy una mujer empoderada, pienso, tomo decisiones y actúo con libertad. Excepto cuando llega el verano, la sola idea de quitarme la ropa, me llena de inseguridades sobre mi cuerpo…

Todos los veranos son iguales, siento ilusión por la llegada del buen tiempo y ganas de ponerme el bikini para ir a la piscina. Pero, con solo imaginarlo, aparecer todas mis inseguridades y complejos, como monstruos esperando su oportunidad.

Corro al kiosko a por las revistas que me prometen una operación bikini, que tendrá mejores resultados que una operación con bisturí.

Y…

No cambia nada, año tras año, lo que hay es frustración porque los esfuerzos no me dan los resultados que deseo y que la revista en cuestión promete. Paso el verano como puedo: escondiendo esto, disimulando lo otro o haciéndome la valiente con lo de más allá…

Hasta que acaban las vacaciones y junto con el moreno, se va esta presión sobre mi cuerpo que tantas dificultades me provoca.

La verdad es que añoro los veranos de mi infancia llenos de juegos y diversión, y vacíos de preocupaciones sobre qué enseñar, comer o ponerme.

 

Al mirar a mi alrededor, veo que la operación bikini nos afecta a todas.

¡A TODAS!

De verdad que no conozco absolutamente a nadie a la que le dé igual pasar de estar vestida, a ponerse bañador sin miedo. A cada una le molesta lo suyo, siempre hay algo en la forma, el color o el volumen que le disgusta.

Estamos condicionadas como los perros de Paulov a sentirnos mal con nuestro cuerpo. Y ese resorte salta en cuanto oímos «operación bikini».

 

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Nos invaden las ganas de quitar, poner y cambiar lo que ni siquiera habías notado hasta el mes de junio.

Amigas, familiares, conocidas y desconocidas, actuamos como si fuésemos inaceptables como somos. Es como una enfermedad que se vuelve más agresiva en vacaciones.

Es una sensación que está dormida bajo nuestra ropa diaria, y el mal se desata justo en el momento en el que se supone que vamos a descansar ¡Pero no descansamos de nada! Porque estamos muy pendientes de cómo se nos ve el cuerpo.

Vuelvo a mirar utilizando las gafas del feminismo de la autoestima, y veo miles de mujeres fantásticas que se sienten a disgusto consigo mismas.

No puede ser, hay que cambiar, hay que hacer algo, quiero entender qué pasa.

 

Le doy vueltas hasta que en mi cabeza algo hace clic.

 

Me encajan las ideas aprendidas en el Master de Género y Ciudadanía que hice, y por fin entiendo que nos han condicionado para ser dirigidas, para que nuestra vida se guíe por un canon de belleza irreal y el consumo de unos productos que no nos van a convertir en las diosas –que, de hecho, ya somos-.

Desde que nacemos la sociedad nos manda un mensaje muy claro: “Para que te quieran tienes que gustar, y para gustar tienes que alcanzar los cánones de belleza que te digamos”.

Desde bebés nos dicen: “Qué niña más guapa” versus “Qué niño más grande o fuerte”.

Cuando somos un poco más grandes, o somos guapas o somos buenas; ambos halagos y características deseables por cualquiera que quiera ser aceptada y querida.

La belleza es una forma de control social, pues gran parte de nuestras energías las gastamos en alcanzar ese ideal de belleza que es inalcanzable, mientras que los chicos se centran en alcanzar el éxito económico y el poder.

(Se ha cambiado la forma de control que teníamos, porque antes el valor-control era la procreación y ahora es la forma de nuestro cuerpo).

De esta manera, aprendemos los roles sociales que se esperan que acatemos para vivir en una sociedad controlada, ordenada y que sabe lo que tiene que hacer para autogestionarse.

Todos a nuestro alrededor: familia, colegio, amistades y medios de comunicación, nos envían el mensaje de que la belleza es un valor de las mujeres, y por lo tanto, uno de nuestros objetivos como mujeres, es alcanzar este valor. Así seremos apreciadas y valoradas por los demás.

Y aunque cada vez más mujeres se enfocan más en sus logros profesionales, la educación y cuidado de sus hijos, apoyar y amar a sus parejas y padres, etc., Casi siempre van a estar insatisfechas porque no alcanzan el modelo de la belleza que le han impuesto.

Esta creencia está tan arraigada en nuestros inconscientes, que todas las mujeres occidentales hacemos algo para modificar, ocultar o decorar alguna parte de nuestro físico con el fin de acercarnos a ese ideal.

Además queremos ser buenas niñas y cumplir con las expectativas que se tienen de nosotras, queremos obedecer para que nos quieran. Y la orden es ser bellas, aunque pases por encima de tus deseos y gustos, aunque implique no respetarte e incluso lesionarte. Tienes que ser buena y obedecer, y verás cuánto te aceptan y te quieren.

 

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Me planto y me digo que este año no me va a pasar

No voy a dejar que esto me afecte.

Y quiero hacer llegar este mensaje a más mujeres, porque estoy segura de que hay muchas que quieren liberarse y que están esperando que alguien les diga que pueden acabar con la tiranía de la operación bikini.

Por eso se me ocurrió crear para ti y también para mí, la «Operación Bikini para tu Autoestima».
Vamos a darle la vuelta a la operación bikini tradicional.
Vamos a pasarla bien y a aprender cosas nuevas.

Vas a desplazar la atención de tu cuerpo para pasar a la acción, desde tu seguridad.

Vas a liberarte de las presiones sobre tu físico haciendo crecer la confianza en ti misma.

Vas a conseguir poner a tono tu cuerpo desde tu autoestima, para aceptarte sin complejos.

 

En 2 sencillos pasos:


Paso 1: Coges los consejos de las revistas, por si acaso este año sí funcionan.

Las revistas de moda y estilo han evolucionado y se han adaptado a los tiempos modernos, así que puedes encontrar tips que realmente te aporten.

Por ejemplo, el gran cambio que han tenido, es que ahora publican consejos para “sentirse mejor” (estado interno, pasajero y moldeable), en vez de para “ser mejor” (atributos de tu persona estables y no modificables).

De entre estos consejos, elige aquellos que te van a ayudar y hacer sentir bien, y no mires los que te ataquen porque quieran que cambies partes de tu fisonomía, esa que no se pueden alterar, o porque sean inalcanzables y solo consigan que te frustren.

En resumen, si te gusta hojear las revistas de moda, aprovecha para inspirarte con ideas que puedas llevar a la práctica y que te hagan sentir bien, y huye de lo que te hace sentir insegura, que sea inalcanzable y que te haga sentir inferior o menospreciada.

Paso 2: Amplía el foco de acción a tu seguridad para tener resultados distintos, duraderos y sin efecto rebote.

Como has podido comprobar año tras año, es muy difícil cambiar el físico, especialmente para parecerte a las modelos de las revistas o tener esas medidas que solo 3 humanas en la tierra poseen.

Por eso, creo que es más útil aprender a aceptarte y quererte, en vez de frustrarte otra vez intentando cambiar lo que no puedes cambiar.

Además, una vez que aceptas tu cuerpo, que sabes que su forma es un regalo de tus padres, consecuencia de tu cuidado y que las marcas que llevas son los recuerdos del viaje de tu vida, lo valoras mucho más.

Cuando aceptas que esa forma de tu cuerpo eres tú y que es lo que te hace única, puedes mirarlo con otros ojos más amables y apreciarlo.

 

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Mientras haces este proceso mental más profundo y lento, que realmente requiere de tu atención y trabajo, te propongo para este verano hacer algo diferente.

Por un lado, enfoca tu atención en las partes de tu cuerpo que te gustan más, que te hacen sentir orgullosas y bonita, que son las que te dan seguridad, en vez de centrarte en eliminar u ocultar las partes que no te gustan.

Si tú te centras en lo que te hace sentir bien, harás que los demás también se centren en eso.

Y como la seguridad en ti misma no se gana ni se expresa solo con la apariencia, la otra parte en la que te has de enfocar es en sacar a relucir tus habilidades y talentos, esos que tanto gustan a tus amistades y que a ti te hacen sentir eficiente y segura.

Cuando compartes aquello que haces con facilidad (sea un plato de comida, una charla o un abrazo), compartes tu valor personal y eso alimenta la confianza en ti misma. Te hace sentir tan bien, que se te olvida el hecho de que no tienes el físico de las modelos.

Si aprendes a aceptarte y quererte, tienes más seguridad en ti misma y relativizas e incluso rechazas los mensajes externos que te dicen que no estás bien.

¡Sabes con certeza que estás bien! que tu físico es hermoso y sobre todo, que tu cuerpo te permite disfrutar del verano y de la vida.

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Vi la idea clara y quise seguirla

Pero me choqué con mis creencias, fruto de la educación machista, que me dice que mi cuerpo no está al nivel de lo que la sociedad marca, que no es posible pasearme con orgullo sin antes haber hecho una dieta para quitar esos kilitos; haberme puesto crema anticelulítica, antiestrías y autobronceadora; sin haber hecho miles de sentadillas para tonificar muslos, glúteos y abdomen; sin haber eliminado todo el vello del cuerpo, a la vez que mantengo una larga melena lisa y sedosa; sin utilizar ropa que moldea, calzado para ganar altura…

No sigo para no caer en depresión.

Entonces tuve una segunda iluminación: supe que tenía que aportar ejercicios para contrarrestar esos mensajes, o por lo menos, que diesen resultados más interesantes y valiosos.

Me documenté con las llamadas revistas femeninas de moda y estilo de vida; también, con videos de Youtube.

La idea que me llegaba todo el tiempo era: “Te tienes que preparar para el verano, porque tal y como está tu cuerpo, no es suficiente: hay cosas que tienes mal. Y eres la culpable por haberte descuidado el resto del año.”

En mi interior algo se revelaba, sé que soy suficiente, que quiero y puedo mostrar mi cuerpo como es y está. Pero mis creencias siguen afectando mi seguridad.

Hice una segunda documentación entre mis amistades y mi comunidad, y reuní muchos trucos que les funcionan para sentirse mejor con su cuerpo en verano.

Elegí los ejercicios que mejor funcionan, a mí y a mi comunidad, y los sumé a los trucos de las revistas que sí alimentan la seguridad.

El 1 de julio lancé la Operación Bikini para Tu Autoestima: Videos y ejercicios con los temas clásicos: dietas, descanso, ejercicios tonificantes, ropa de baño, cómo ser la reina de la fiesta… Pero en vez de reducir tu cuerpo, se centran en aumentar tu seguridad y confianza.

Cómo trabajar tu autoestima cuando tu cuerpo no te gusta

Voy a mantener activa en Instagram esta campaña todo el verano.

El cambio está en la mano de cada una, y el avance social para ir borrando esas creencias y presiones, está en las manos de todas juntas. Dame la mano y avancemos en grupo más rápido y más firme.

 Disfruta y descansa en este verano, ten experiencias y vive la vida como más te apetezca sin presiones externas ni interna.

Venga, rompe las presiones hacia tu físico.

Abrázate tal cual eres, con virtudes y defectos incluidos.

Sigue a Silvia Conde en su Instagram: @laviajerainterior